La porrusalda es un caldo tradicional del País Vasco y zonas vecinas elaborado principalmente con puerros, patatas y verduras de huerta. Nació en entornos rurales como un plato humilde y reconfortante, al que frecuentemente se le añade bacalao seco para enriquecer su sabor.
Su preparación consiste en cocer las hortalizas troceadas y añadir el bacalao en el último hervor. Debido a la disponibilidad del puerro en Europa, existen sopas de características muy similares en la gastronomía tradicional de países como Francia, Gales, Escocia, Alemania e Italia.
Este plato del que os escribo ahora, es muy sencillo de preparar y también muy característico del País Vasco, genial para la época de invierno, calentito y suave, donde esté un buen plato de cuchara…
Su nombre procede del euskera: porru significa «puerro» y salda significa «caldo», por lo que literalmente puede traducirse como «caldo de puerros».
Se trata de una receta nacida en las zonas rurales del País Vasco, Navarra y La Rioja, donde las familias aprovechaban los productos que nunca faltaban en la huerta: puerros, patatas y, según la temporada, zanahorias, calabaza u otras verduras.
Durante siglos fue un plato muy habitual en épocas de escasez y también durante la Cuaresma. En muchas casas vascas se enriquecía con bacalao, un ingrediente muy ligado a la tradición marinera del País Vasco y especialmente popular en Vizcaya.
En mi casa además de los puerros y las patatas, añadimos calabaza y utilizamos una cola de bacalao seco en el último hervor para aportar un sabor especial.
Detalle de preparación para 4 personas:
Ingredientes
- 4 puerros grandes
- 2 patatas medianas
- 2 zanahorias
- Un trozo de calabaza (unos 300 g aproximadamente)
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Agua
- Sal al gusto
- 1 cola o trozo de bacalao seco para dar sabor
Preparación
- Lava bien todas las verduras.
- Corta los puerros en rodajas, las zanahorias en trozos, la calabaza en dados y las patatas chascadas para que suelten mejor el almidón durante la cocción.
- Pon una cazuela al fuego con abundante agua y llévala a ebullición.
- Añade los puerros, las patatas, la zanahoria, la calabaza, los ajos enteros y el aceite de oliva.
- Cocina a fuego fuerte hasta que el caldo vuelva a hervir y las verduras comiencen a ablandarse.
- Cuando empiece a tomar color y las verduras estén prácticamente cocidas, baja el fuego y deja que se cocine lentamente hasta que todos los ingredientes estén tiernos.
- En el último hervor añade la cola de bacalao seco. De esta forma soltará su sabor en el caldo sin llegar a dominar el plato.
- Rectifica de sal si fuera necesario y sirve bien caliente.
Si os gusta una textura más espesa, podéis aplastar ligeramente algunas patatas antes de servir.
Al día siguiente suele estar incluso más rica, cuando los sabores se han asentado.
El puerro era un alimento barato, resistente al frío y muy común en los huertos europeos. Por eso aparecen platos parecidos en lugares muy alejados entre sí. Algunas recetas muy parecidas del mismo plato son:
- En Francia existe el Potage Parmentier, una sopa tradicional de puerro y patata considerada uno de los antecedentes de la famosa vichyssoise.
- La Vichyssoise francesa comparte prácticamente los mismos ingredientes (puerro, patata y cebolla), aunque se tritura, lleva nata y suele servirse fría.
- En Gales se prepara el Cawl Cennin, una sopa o potaje tradicional de puerros que ya aparece documentada a finales del siglo XVIII.
- En Escocia existe el Scotch Leek Soup y también el famoso Cock-a-Leekie Soup, donde el puerro es uno de los ingredientes principales.
- En Alemania se encuentran diversas versiones de Lauchsuppe (sopa de puerros), muy populares en la cocina doméstica.
- En Italia ya se mencionaba en el siglo XVIII una sopa llamada Porrata, elaborada a base de puerros.
Gracias por leerme.
Espero que os haya gustado 😘😘
