Como ya os he contado alguna vez, tengo familia en las Merindades de Burgos. Una de ellas suele estar de voluntaria en la restauración del Monasterio de Santa María de Rioseco.
Este monumento al que me refiero es el Monasterio de Santa María de Rioseco que se encuentra en el valle de Manzanedo (Burgos) junto al río Ebro. Acceso desde la carretera BU-V-5741 (desvío en Incinillas).
No hay transporte público que comunique directamente con el monasterio.
Hay servicio de autobús regular que tiene parada en Incinillas, pueblo cercano desde el que se accede por carretera BU-V-5741.
Desde Incinillas hay que recorrer unos 3 km por la carretera en dirección a Manzanedo hasta una presa del río Ebro. Luego se deja el vehículo cerca de la carretera y hay una pista forestal para caminar hasta el monasterio.
La pista forestal final no permite tráfico rodado (excepto vehículos autorizados), por lo que parte del trayecto será caminando.
Algunos consejos
Teléfono de contactos del monasterio para confirmar situación actual del transporte público y accesos. (Visitas@monasterioderioseco.com o teléfono 681 682 680)
Acceso libre durante el día; en verano se organizan jornadas de puertas abiertas con visitas guiadas por voluntarios.
Cuando lo he visitado no se había empezado aún la restauración, estaba en ruinas pero en mucho peor estado de lo que ahora podéis ver. No había ningún tipo de seguridad, ahora gracias a la ayuda de los voluntarios se ha mejorado el acceso y las visitas turísticas tienen un coste simbólico de unos 2 € destinado a la restauración.
Fue fundado a finales del siglo XII por la orden del Císter, el monasterio se convirtió en un centro espiritual y económico de primer orden. Aquí vivieron unos 25 monjes y decenas de conversos que trabajaban los campos, molinos y batanes que sostenían la comunidad.
En 1835 la Desamortización de Mendizábal supuso su abandono y el inicio de la ruina. Los saqueos y el paso del tiempo hicieron mella en sus muros.
En 2010 nació la iniciativa “Salvemos Rioseco”, impulsada por voluntarios, para frenar la degradación del monasterio. Desde entonces se han consolidado muros, limpiado escombros y recuperado espacios.
Os dejo la web de la asociación para vuestro interés:
En 2019 el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo que supuso un respaldo a su protección.
Es una zona que está muy al descubierto, por lo que os recomiendo llevar calzado cómodo, agua, gafas de sol y crema protectora si hace un día de calor y os puedo asegurar que en Burgos, el calor cuando pega es horrible. Es un calor seco.
Se llama “calor seco” al calor que se produce en ambientes con baja humedad relativa. En la provincia de Burgos, su altitud (cerca de 850 metros sobre el nivel del mar) y su clima continental hacen que, en verano, el aire contenga poca humedad. Esto provoca que, aunque el termómetro marque 32 ºC o 35 ºC, la sensación térmica pueda ser más soportable que en la costa, donde la humedad multiplica la sensación de bochorno (lo que tenemos por ejemplo en el País Vasco).
Qué ver en el Monasterio de Rioseco
Claustro renacentista con columnas jónicas y galerías parcialmente restauradas.
Iglesia cisterciense en ruinas, que conserva su atmósfera austera.
Restos de dependencias monásticas: refectorio, sala capitular, bodegas.
Entorno natural del Valle de Manzanedo y el río Ebro, perfecto para fotografía y senderismo.
Consejos prácticos para tu visita
Lleva calzado cómodo: el terreno es irregular en algunos puntos.
Respeta las zonas valladas y no accedas a áreas en restauración.
Si quieres colaborar, infórmate sobre los voluntariados de “Salvemos Rioseco”.
Podemos ir acompañados de nuestras mascotas. Si vas con perro:
Llévalo con correa.
Que esté limpio (sin feria de barro o tierra).
Si es perro de tamaño grande, asegúrate de que puedas llevarlo tú si hay tramos de dificultad.
No entres con él a zonas cerradas que puedan estar anunciadas como de riesgo o en restauración.
Para alojamiento turístico y/o para comer y no sois del lugar, lo más cercano va a ser la localidad burgalesa de Villarcayo, yo os puedo recomendar el hotel rural La Torre de Bisjueces, os dejo su web por si os interesa: https://www.latorredebisjueces.com/es
Se encuentra a 30 kilómetros de Bilbao y se puede llegar en coche por el Corredor del Cadagua, lo que supone llegar a Balmaseda en 20 minutos.
Otras alternativas de comunicación son:
A través de la BI 636, se comunica con Bilbao (a 28 kms), el valle de Mena y Burgos (a 100 Kms), Donostia y Santander.
La BI 624 conecta con Vitoria-Gazteiz (a 60 Kms), a través de Artziniega y Amurrio; así como con Santander (a 90 Kms siguiendo la BI 630 a través de Ramales y Laredo.
Además existen líneas de autobuses de diversas compañías que conectan con municipios de alrededor o capitales como León o Burgos.
Y también puedes venir desde Bilbao en tren, línea de Feve.
**Fiestas Del Carmen, las más tradicionales de la Villa
**Fiestas del patrón San Severino y en ellas se celebra el Campeonato Internacional de Putxeras (para más información os dejo la web: http://www.putxeras.com
Además Balmaseda presume de tener una arquitectura histórica espectacular:
**El Puente Viejo o de la Muza, puente medieval del siglo XV que se ha convertido en la imagen de Balmaseda por derecho propio.
**El Palacio Horkasitas del siglo XVII.
**Iglesia San Severino del siglo XV.
**Ayuntamiento del siglo XVIII.
**Iglesia San Juan Bautista de mediados del siglo XV, actualmente es el museo de Historia de la Villa.
**Ermita San Roque de mediados del siglo XIII, se encuentra en la cima del monte bocinero Kolitza.
**El Monasterio de Santa Clara del siglo XVII, actualmente es un restaurante. Lo tengo con mucho cariño, aquí me casé.
**Palacio Urrutia, conocido como «la antigua Cárcel», edificio clasicista y actualmente es un nuevo bloque de viviendas.
Hace poco hicimos una escapada por Cantabria con mis perros. Nos alojamos en Liermo, un pequeño pueblo de interior de esos que hoy ya casi no existen: solo casas, ni tiendas, ni bares, y la iglesia tampoco precisamente al lado.
Eso sí, descansar no está reñido con conocer lugares nuevos ni con empaparse de historia con mayúsculas. Y desde Liermo estábamos muy bien ubicados, rodeados de sitios que llevaba tiempo queriendo visitar. Así que empezamos por Santoña.
Dónde está Santoña y por qué es tan cómoda de visitar
Santoña se encuentra a unos 23 kilómetros en coche, es pequeña, bastante llana y muy fácil de recorrer andando, incluso yendo con perros. Además, está rodeada de montañas, lo que le da un carácter muy especial.
Limita:
al norte con la playa de Berria
al sur con la playa de San Martín
al este con el Monte Buciero
al oeste con el puerto pesquero y la marisma
Está situada a 45 km de Santander y 70 km de Bilbao, con buenas comunicaciones a través de la A-8.
Aparcar en Santoña: fácil, pero con matices
Dejamos el coche en un parking cubierto, vigilado y gratuito, situado entre la Plaza de Toros y el Puerto Pesquero, en la calle Dársena (zona centro / pesquera).
Tiene acceso para sillas de ruedas, aunque las plazas son algo estrechas y se llena con facilidad.
Nosotros fuimos un sábado, día de mercadillo, pero por suerte no nos perjudicó demasiado.
El mercadillo se instala en la zona de la estación de autobuses (Colegio Macías Picavea / Instituto Las Marismas).
👉 Importante: Aparcar en Santoña es gratis todo el año, pero al ser pequeño y muy visitable, en verano se llena rápido.
Un paseo con perros por el puerto… y mucha historia
Tras dejar el coche, empezamos a pasear con los perros por todo el paseo del puerto, una zona amplia y agradable.
Aquí es imposible no darse cuenta de algo:
El negocio principal de Santoña es la anchoa.
Hay conserveras, bares, tiendas especializadas… todo gira en torno a ella.
Un poco de historia de la anchoa
A finales del siglo XIX, sicilianos en busca de nuevos caladeros se asentaron en Santoña con su industria conservera. Convirtieron al pueblo en una de las zonas pesqueras de mayor producción de Europa, y a la anchoa en el modo de vida de muchas familias.
Tradicionalmente, mientras los hombres salían a la mar, las mujeres se quedaban en tierra realizando las labores de preparación del bocarte para la conserva.
Fue entonces cuando llegaron las técnicas italianas de salazón, que revolucionaron el tratamiento de la anchoa.
Anchoa, bocarte y boquerón: no es lo mismo
Aunque sean la misma especie (Engraulis), la diferencia está en la preparación:
Anchoa: pescado en sal. Sabor fuerte.
Boquerón: pescado fresco marinado en vinagre. Blanco y de sabor más suave.
Bocarte: pescado fresco, sin elaborar.
La mejor anchoa del Cantábrico se obtiene entre abril y junio, antes del desove.
Cada año, Santoña celebra una cata-concurso para elegir la mejor anchoa del año junto a la Cofradía de la Anchoa de Cantabria.
Muy cerca del parking se encuentra el Edificio Mirador de las Marismas, un edificio curioso con forma de trasatlántico.
Se puede subir libremente a su cubierta y disfrutar de vistas al puerto, la bahía y las marismas. Alberga el Centro de Visitantes del Parque Natural.
La ubicación del edificio no tiene pérdida, está entre el puerto pesquero y el deportivo.
Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel
Con más de 4.000 hectáreas, es uno de los enclaves de mayor diversidad biológica de España: más de 20.000 aves de 120 especies, pequeños mamíferos y una flora singular.
Una ruta sencilla y muy recomendable discurre sobre los diques de la Marisma de Bengoa, con unos 2,3 km y unas 2 horas de recorrido, sin dificultad.
Los acantilados como la Punta El Fraile del Monte Buciero sirven de refugio para muchas de las aves que pasan por estas marismas que los utilizan como lugares de cría.
La mejor manera de ver las marismas es siguiendo el recorrido establecido y que discurre sobre los diques de la Marisma de Bengoa, al norte del casco urbano de Santoña y por un camino que discurre paralelo a la carretera C-629.
Playas y rincones singulares
Playa de Berria: extensa, salvaje y llena de dunas, situada entre el Monte Brusco y el macizo Buciero. Muy cerca se encuentra el Penal del Dueso, una cárcel de película.
Mide poco más de dos kilómetros.
Escultura del Sulero: homenaje al esfuerzo de los pescadores.
Playa de San Martín: situada en pleno casco urbano. Se accede desde el paseo marítimo. Se encuentra en la costa de Trasmiera, junto a la desembocadura del río Asón, en la margen izquierda de la ría de Treto. Estábamos fuera de época de playas (dispone de vigilancia de Cruz Roja desde el 15 de junio al 15 de septiembre) y vi algún dueño paseando con el perro por la playa, pero realmente está prohibido el acceso de los perros
Fortificaciones y monumentos
Santoña está rodeada de fuertes y baterías militares:
Fuerte de San Martín (siglo XVII), dotado con 4 cañones que ha sufrido asaltos, incendios y reconstrucciones e incluso grandes modificaciones por ejércitos extranjeros, como la que realizó el ejército francés. Como curiosidad es uno de los pocos fuertes napoleónicos de la península y fue considerado territorio francés, ya que estuvo regentando por ellos hasta 1814. También fue llamado el Gibraltar del norte y fue la plaza preferida por Napoleón en el Cantábrico.
Batería baja de Galvanes.
Nos lo encontramos al fondo del paseo. Antiguo fuerte ubicado en un espolón al norte del pueblo. Se puede acceder desde la carretera que pasa por debajo del Fuerte de San Martín y a través de una escalera de hierro de unos 10 metros aproximadamente.
Virgen de los Marineros, patrona del puerto.
La virgen del puerto es la patrona de Santoña y las siete villas, subiendo al fuerte de San Carlos, Desde allí despide a los marineros que salen a faenar y los recibe a su vuelta.
Fuerte de San Carlos, se encuentra a 200metros de la efigie en piedra de la virgen del puerto. Fue construido en 1689 a los pies del monte Buciero, era el primer obstáculo en el acceso a la bahía. Tiene una superficie total de 33440 metros cuadrados. En 1992 fue declarado Bien de Interés Cultural, actualmente es de titularidad particular.
Monte Buciero, con 376 m de altura, cuyo punto más alto es el Pico Ganzo.
También destacan:
Monumento a Juan de la Cosa, navegante y cartógrafo del siglo XV.
Conocido por haber diseñado el primer mapa del mundo que mostraba los territorios descubiertos en América. El monumento fue construido en 1949: dos grandes columnas dóricas que representan las columnas de Hércules. En ellas se pueden observar los escudos de los Reyes Católicos y la carabela Santa María, la nave que Juan de la Cosa armó para la travesía de Colón.
Monumento a Luis Carrero Blanco, una presencia polémica y muy visible.
Este monumento construido en 1976 es una escultura de 40 metros de altura que cuando la vimos nosotros, había sido pintarrajeada con los colores y bandera de la república. Las estatuas que acompañan al monumento, representan supuestamente las cuatro virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Símbolo para la ultraderecha.
Centro de Santoña: plazas, dulces y vida local
Paseando por el centro picamos algún dulce, empanada y bocadillo vegetal.
Los puntos sociales más animados son la Plaza de San Antonio y la Plaza de Abastos.
En la Plaza de San Antonio se encuentra el quiosco de música, construido en 1928 con materiales del antiguo penal.
Faro del Caballo: el imprescindible
Nos recomendaron hacer el tour en barco por la bahía con perros, pero finalmente no lo hicimos. Hay numerosos tours en el puerto con esta opción. Los barcos salen cada hora desde el muelle frente al Monumento a Juan de la Cosa, en el Paseo de Pereda de Santoña. El primero parte a las 11:00 y el último a las 19:00 horas. El recorrido dura unos 90 minutos. En julio y agosto hay servicio todos los días, el resto del año solo los fines de semana.
Desde el puerto salen barcos cada hora que permiten ver el Faro del Caballo desde el mar.
Este faro, de casi 14 metros, estuvo activo hasta 1993. Los peldaños que dan acceso fueron colocados por los reclusos del Penal del Dueso a finales del siglo XIX.
La ruta a pie implica:
763 escalones de bajada (y luego subida),
unos 8 km ida y vuelta,
y un desnivel acumulado de 475 metros.
Consejo: madrugar, a partir de las doce del mediodía se llena de gente.
Fiestas de Santoña
Carnaval de Santoña, famoso por el Juicio en el Fondo del Mar.
Virgen del Puerto (8 de septiembre), fiesta grande del pueblo.
Fiestas del Monte y verbenas de verano, ambiente sin saturar.
Elorrio se encuentra a unos 40 kilómetros de Bilbao, unos 35-40 minutos en coche por la AP-8 y la BI-632. También se puede llegar en autobús Bizkaibus, con trayectos de aproximadamente una hora desde Bilbao (vía Durango).
Está en el extremo oriental de Bizkaia, casi tocando Gipuzkoa.
Elorrio es una de las villas más antiguas del País Vasco. Fue fundada oficialmente en 1356 por Don Tello de Castilla, hermano del rey Enrique II de Trastámara. Su objetivo fue reforzar la frontera del Duranguesado y controlar el paso comercial entre Castilla y el Señorío de Bizkaia.
Antes de su fundación, ya existían caseríos y vida rural alrededor de Argiñeta. Hoy, tumbas medievales cubiertas de musgo descansan entre los robles. Elorrio, desde sus orígenes, ha sido tierra de raíces profundas.
Gente ilustre y alma culta
Elorrio puede presumir de haber visto nacer a varias personas influyentes. Entre ellas se encuentran Ignacio María de Loyola y Arteaga, marqués de Valmediano y político del siglo XIX. También está Antonio de Trueba, escritor y poeta costumbrista. Más recientemente, el pintor José María Urcelay y la soprano Ainhoa Arteta tienen vínculos familiares con la zona. Ane Igartiburu también nació en este pueblo. Según cuentan, es habitual verla haciendo footing por la “ruta del colesterol 2” o participando en fiestas del Ibilaldia 3.
Calles empedradas y casas blasonadas
Como siempre digo: lo mejor es callejear. El casco histórico de Elorrio es una joya. Sin exagerar, es una de las zonas monumentales más bonitas que he visto en Euskadi. Eso sí, conviene llevar calzado cómodo. Las calles están empedradas y cada paso obliga a mirar hacia arriba. Así, no se pierden los escudos familiares tallados en piedra. También se aprecian las fuentes barrocas. Las casas solariegas parecen contar su propia historia.
El Palacio de Tola
Entre los edificios más destacados está el Palacio de Tola, también conocido como Casa Tola, del siglo XVII. Situado frente a la Basílica de la Purísima Concepción, fue mandado construir por la poderosa familia Tola. Su fachada de piedra exhibe un renacimiento tardío. También incorpora detalles barrocos. Luce con orgullo el escudo familiar. Este escudo es símbolo de una época en que la nobleza mostraba su linaje en piedra.
El edificio es de titularidad municipal y se encuentra en excelente estado. Actualmente se utiliza como espacio cultural, aunque solo se puede visitar parcialmente y en horarios determinados.
El Palacio de Zearsolo
Otro de los grandes palacios de Elorrio es el Palacio de Zearsolo. También es del siglo XVII. Es una obra maestra del barroco vasco. Construido con piedra labrada, destaca por su enorme escudo heráldico, uno de los más grandes de Bizkaia. Este escudo, tallado con las armas de los Zearsolo y símbolos de alianzas familiares, era mucho más que un adorno. En el siglo XVII, era una declaración pública de nobleza. Era una “firma en piedra” que contaba quién eras y de dónde venías.
El palacio sigue siendo de propiedad privada. Que yo sepa, no se puede visitar por dentro. Sin embargo, su fachada merece por sí sola una visita.
El Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Elorrio también es fotogénico. Su origen se remonta al siglo XVII, y su estilo recuerda a los palacios barrocos vascos de la misma época. En la fachada destaca el escudo de la villa. En el escudo aparece un espino —el elorri que da nombre al pueblo—. Se muestran también símbolos de nobleza y justicia.
En su interior se conservan salas nobles con vigas de madera talladas. También hay retratos de personajes ilustres. Sin embargo, no siempre es accesible al público. El edificio fue restaurado varias veces a lo largo del siglo XX. Se respetó su estructura original. Hoy en día, combina su función institucional con actividades culturales. De vez en cuando se organizan visitas guiadas.
La Basílica de la Purísima Concepción
En el corazón de la villa se alza la Basílica de la Purísima Concepción. Es imponente, con su torre altísima. Su piedra gris brilla cuando llueve. La construcción comenzó en 1627 y se prolongó hasta mediados del siglo XVIII. Fue impulsada por las familias nobles y comerciantes de Elorrio, que querían un templo a la altura de su prosperidad.
Su estilo responde al barroco vasco. Presenta una nave única de gran amplitud. También tiene un retablo mayor dorado dedicado a la Inmaculada Concepción. La torre, de más de 50 metros, domina el perfil del pueblo. Se ha convertido en su símbolo más reconocible.
En 1931 la basílica fue declarada Monumento Histórico-Artístico. Desde entonces, se conserva en excelente estado. Esto es gracias al cuidado del Ayuntamiento y del Obispado de Bilbao. Bajo el atrio hay un pequeño cementerio parroquial antiguo. Hoy está cerrado. Recuerda la antigua costumbre de enterrar a los vecinos más notables junto al templo.
Argiñeta, el lugar de la luz
La necrópolis de Argiñeta se encuentra a las afueras de la villa. Está a unos 10 o 15 minutos a pie desde el centro. Es el conjunto funerario más antiguo y mejor conservado del País Vasco.
Está compuesta por sarcófagos y estelas medievales, algunas de los siglos IX al XI. Las piezas se hallaron dispersas por la zona. Fueron reunidas en el siglo XIX junto a la ermita de San Adrián de Argiñeta. Este es un pequeño templo rural de origen altomedieval.
El conjunto incluye tres sarcófagos completos. Además, contiene una veintena de tapas de tumbas y varias estelas discoidales decoradas con cruces y motivos geométricos. Algunas lápidas conservan inscripciones en latín arcaico. Estas inscripciones incluyen nombres y fórmulas religiosas. Permiten entender cómo se asentó el cristianismo en Bizkaia antes del siglo XI.
La Ermita de San Adrián de Argiñeta fue construida entre los siglos IX y XI. Durante siglos, fue el centro espiritual de la comunidad rural. Aquí se celebraban misas por los difuntos y se pedía protección contra enfermedades y malos espíritus. Tanto la ermita como la necrópolis están declaradas Bien Cultural, y su conservación ha sido ejemplar.
Caminar entre las tumbas cubiertas de musgo, bajo los robles, transmite una serenidad difícil de explicar. No hay silencio más lleno que el de Argiñeta.
Calabazas y supersticiones
Durante nuestro paseo por los alrededores, nos llamó la atención la cantidad de calabazas que adornaban los portales y ventanas. No era Halloween, claro. En Elorrio, las calabazas tienen una historia mucho más antigua. Se usaban como recipientes y adornos. También servían como amuletos para ahuyentar malos espíritus y proteger los caseríos. Con el tiempo se convirtieron en símbolo del pueblo, presentes en sus fiestas y costumbres.
Gastronomía local
Entre los platos más tradicionales destacan:
Alubias rojas con sacramentos (morcilla, berza, chorizo y tocino), típicas de los días fríos.
Marmitako de bonito, guiso de pescadores que aquí también se adapta al pescado local del mercado.
Txipirones en su tinta, un clásico de cualquier mesa vasca.
Bacalao a la vizcaína o al pil-pil, presente en muchos restaurantes de la zona.
Cordero o cabrito asado en horno de leña, típico de los caseríos rurales.
Talo con chorizo o morcilla, que suele encontrarse en ferias y fiestas.
De postre, no puede faltar el goxua, la pantxineta o el arroz con leche casero.
Consejo de viajera: si vas en otoño, aprovecha para probar los productos de temporada. Setas, caza y calabaza adquieren protagonismo aquí. Esto sucede incluso en los menús más modernos.
CONSEJOS DE RUTAS
1. Ruta de Argiñeta
Distancia: 2,5 km – Circular – Fácil Ideal para quienes quieren combinar historia y naturaleza. Parte del casco viejo y llega hasta la necrópolis y la ermita de San Adrián. Entre prados y caseríos, se camina entre el verde más clásico de Bizkaia.
2. Vía verde del Duranguesado
Distancia: 10 km – Fácil Une Elorrio con Abadiño y Durango, aprovechando antiguos caminos ferroviarios. Perfecta para bici o paseo largo, con vistas al Anboto y al valle del Ibaizabal.
3. Ruta al monte Udalatx (1.117 m)
Distancia: 8-10 km – Media Una de las cimas más emblemáticas del Duranguesado, entre Bizkaia y Gipuzkoa. Se sube desde el barrio de San Agustín o Mendiola, con vistas espectaculares al macizo de Anboto y al Gorbea.
4. Ruta de los palacios y fuentes
Distancia: 3 km. Es un recorrido urbano. Es muy fácil. Un recorrido por el centro de Elorrio para descubrir sus 17 palacios, casas blasonadas y fuentes barrocas. Ideal si solo dispones de una mañana.
Consejo viajero: lleva calzado cómodo y evita los días de lluvia fuerte, porque las calles empedradas resbalan. Si te gusta el senderismo, descarga la app Elorrio 360 del Ayuntamiento. La app tiene mapas interactivos. También ofrece rutas señalizadas con información histórica y natural.
🏛️ Oficina de Turismo de Elorrio
📍 Dirección: Iturri Zaharra Kalea, 1 (Plaza del Ayuntamiento, junto a la Basílica de la Purísima Concepción) 48230 Elorrio (Bizkaia)
La oficina está justo al lado de la fuente barroca de la plaza. Está frente a la Basílica, así que no tiene pérdida. Ofrecen mapas y folletos. También organizan visitas guiadas al casco histórico y a la necrópolis de Argiñeta. A veces, incluso, se puede visitar el Palacio de Tola.
Si te gusta coleccionar los sellos de las villas históricas de Euskadi, aquí puedes conseguir el de Elorrio. Inclúyelo en tu pasaporte de rutas culturales.
Si hay un momento en que Elorrio muestra su alma más alegre, es en sus fiestas. Las Fiestas de San Agustín son el corazón del verano y se celebran a finales de agosto. Txupinazo, danzas, conciertos y deporte rural llenan cada rincón del casco viejo. Durante esos días la piedra parece vibrar y las calles se convierten en escenario.
Unos días después llega la romería de San Adrián. Es más tranquila y rural. Hay misa, talos y música en los prados de Argiñeta. La Purísima Concepción devuelve el silencio cuando el año termina. Organiza misas y ferias. El olor a invierno inunda las calles.
Si te gustan las fiestas auténticas, con txakoli, historia y buena compañía, apúntate Elorrio en la agenda.
🐶 Viajar con perros a Elorrio: consejos y lugares dog friendly
Elorrio es un destino bastante “perro-friendly”, sobre todo si disfrutas del paseo tranquilo y del entorno natural.
✅ Lo bueno
El casco histórico es ideal para pasear con calma: calles empedradas, poco tráfico y muchos rincones con sombra.
En la ruta hacia Argiñeta los perros son bienvenidos (siempre atados), y hay fuentes naturales para refrescarlos.
Muchos bares con terraza permiten perros sin problema. Los de la Plaza del Ayuntamiento suelen ser muy acogedores. Los alrededores de la Basílica también son acogedores.
En las zonas rurales de los alrededores (Udalatx, San Agustín, Mendiola), pueden ir sueltos si responden bien. Es importante tener cuidado con el ganado. También, hay que cerrar siempre los portillos.
⚠️ Lo que debes tener en cuenta
En el interior de los edificios históricos (Basílica, Palacio de Tola, Ayuntamiento, etc.) no se permite la entrada de animales, salvo perros de asistencia.
Lleva siempre bolsitas y agua, porque no hay demasiadas papeleras en las zonas más alejadas del centro.
Si visitas la necrópolis de Argiñeta, mantén al perro atado. Evita que suba a los sarcófagos. Es un bien protegido y hay cámaras de vigilancia.
En verano, el suelo empedrado se calienta bastante: mejor pasear temprano o al atardecer.
💡 Consejillo viajero
Elorrio está rodeado de senderos rurales y zonas de monte perfectas para hacer rutas cortas con perros. Si te animas a subir al Udalatx, lleva agua de sobra. Revisa las patas al final. El terreno es pedregoso.
Albarracín es un pueblo medieval amurallado, con murallas de origen árabe que se conservan en muy buen estado. Es uno de esos lugares que impresionan ya antes de llegar, cuando lo ves aparecer desde la carretera.
Cuenta con dos aparcamientos a la entrada del pueblo. Al ser un destino muy, muy popular, mi recomendación es clara: llegar pronto. Junto a uno de los parkings se encuentra la Oficina de Turismo, que cierra a las 14:00 h.
Para recorrer Albarracín hay que calzarse bien: calles empedradas, cuestas y escaleras forman parte de la experiencia (y del encanto).
Los imprescindibles de Albarracín
En mi opinión, hay tres monumentos que se llevan todas las fotos:
La muralla medieval Rodea todo el pueblo y es imposible no verla. Desde la carretera ya ofrece una imagen espectacular.
La Catedral del Salvador (siglo XVI) Situada dentro del casco histórico. La Oficina de Turismo organiza visitas guiadas.
El Alcázar Con aspecto de castillo, también dentro del pueblo. Muy recomendable pedir un mapa en la Oficina de Turismo para no perderte nada.
Mientras callejeas encontrarás numerosos restaurantes. Se come muy bien, pero conviene reservar con antelación, sobre todo en fines de semana.
Ruta fluvial y casas colgadas
Una de las rutas más agradables es la ruta fluvial, bordeando el río Guadalaviar y cruzando distintos puentes y pasarelas. Desde el sendero se contemplan las casas colgadas, que recuerdan inevitablemente a las de Cuenca.
Senderismo en la Sierra de Albarracín
La Sierra de Albarracín es un auténtico paraíso para los amantes del senderismo. Estas son algunas de las rutas más destacadas:
Ruta del Barranco de la Hoz (Puentes Colgantes de Calomarde)
Esta ruta une Frías de Albarracín y Calomarde. Son unos 4,5 km por trayecto, aunque también se puede hacer circular. Está señalizada como SL-TE 40 y coincide en parte con el PR-TE 2.
Nosotros la hicimos en abril, con lluvia previa, algo de nieve y barro en algunas zonas. Empezamos desde Frías, aunque también se puede comenzar en la Fuente del Berro, ahorrando unos 3 km (a costa de perder los acantilados más espectaculares).
Durante el recorrido se alternan tramos de camino con otros donde se cruza o bordea el río Blanco, de un precioso color azul verdoso. Casi al final aparecen las pasarelas, algunas sobre el río y otras bordeando el barranco. No es peligrosa, aunque puede dar algo de vértigo.
La ruta se adentra en el Cañón de los Arcos y está perfectamente señalizada. Recomendaciones básicas: agua, algo de comida, cámara, calzado cómodo y ropa adecuada a la época. El otoño es especialmente bonito.
Es posible recorrer tramos de la muralla y visitar algunas torres. Hay tres accesos:
Calle del Chorro
Calle Subida a las Torres (desde la iglesia de Santiago)
Portal de Molina
Las vistas desde arriba merecen mucho la pena.
Cascadas y entorno natural
Cascada del Molino de San Pedro
Situada a 36 km de Albarracín. Ruta: A-1703 hacia Moscardón, después A-2703 hasta Toril. Todo está señalizado.
Antes de llegar a El Vallecillo, hay un desvío a la izquierda (barrio de El Membrillo) donde se puede dejar el coche. Desde ahí se baja andando siguiendo el sonido del agua. El salto tiene unos 12 metros de altura y cae en una poza. Se conservan restos del antiguo acueducto del molino.
⚠️ Precaución si ha llovido. En verano está permitido el baño.
Cascada del Molino Viejo
Desde Albarracín, tomar la A-1704 hacia Royuela y Calomarde. Está bien señalizada y se llega en apenas cinco minutos desde la carretera, con zona de aparcamiento.
Nacimiento del río Tajo
El río Tajo, con 1007 km de longitud, nace en Fuente García, en el término municipal de Frías de Albarracín. Allí se encuentra un monumento que rinde homenaje a las tres provincias que contribuyen a su formación: Teruel, Guadalajara y Cuenca.
Para organizar rutas
Si te apetece seguir explorando la zona, estas webs son muy útiles:
Cuenca pertenece a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y su historia se remonta al Paleolítico Superior. Está declarada Patrimonio de la Humanidad y, aunque sus famosas Casas Colgadas son su imagen más icónica, distan mucho de ser su único atractivo.
Durante nuestra escapada nos alojamos en la propia ciudad, frente al río, en un enclave espectacular entre las hoces del Huécar y del Júcar. La ciudad fue construida por los árabes tras el califato de Córdoba y protegida por una sólida muralla.
Las Casas Colgadas
Las Casas Colgadas, datadas en 1481, se sitúan en el casco antiguo, al borde de la Hoz del Huécar. Parte de estas viviendas están en voladizo, con grandes balcones asomados al vacío, apoyándose directamente sobre la roca. Actualmente albergan el Museo Español de Arte Abstracto.
Miradores y vistas imprescindibles
Desde el Parador Nacional parte una ruta (a pie o en coche) hacia el Cerro del Socorro, uno de los mejores miradores de Cuenca. La subida es algo agreste, pero merece la pena. A mitad del recorrido hay otro mirador y, en lo alto, se encuentra el monumento al Sagrado Corazón de Jesús.
La ciudad histórica amurallada se divide en el recinto intramuros, el barrio del Castillo, San Antón y Los Tiradores.
Muralla y recorrido histórico
Cuenca estuvo rodeada por muralla y llegó a tener siete puertas hasta el siglo XIX. Hoy se conservan algunos caminos de ronda.
Un recorrido clásico comienza en la Puerta de Huete, cruzando el puente de la Trinidad, continúa por la calle de Coches o Carros, la calle Alfonso VIII, llega a la Plaza Mayor y asciende por San Pedro y el Trabuco, finalizando en la Puerta del Bezudo, en los límites del antiguo castillo.
Barrios con historia
Barrio del Castillo: la parte más alta de la ciudad, entre las hoces del Júcar y el Huécar. Desde aquí se obtienen vistas espectaculares del convento de San Pablo, las Casas Colgadas y el Puente de San Pablo. Se puede llegar en la línea 2 de autobús y hay una oficina de turismo cercana.
San Antón: barrio extramuros del siglo XIV, tradicionalmente habitado por olleros, alfareros y curtidores.
Los Tiradores: barrio periférico, situado sobre la ladera del cerro del Socorro, junto al río Huécar.
Convento de la Merced, el Monasterio de los Franciscanos Descalzos y la Iglesia de El Salvador.
Torre de Mangana (siglo XVI), construida sobre un antiguo alcázar árabe. Marca la hora de la ciudad y es un excelente mirador.
Puente de San Antón (siglo XVIII), que sustituyó a uno de origen musulmán.
Antiguo Ayuntamiento, de finales del siglo XV, reconstruido en 1760.
Los llamados “rascacielos” de Cuenca, en la calle Alfonso VIII, cuya altura varía según la calle por la peculiar orografía.
Puente y Parador de San Pablo
El Puente de San Pablo, inaugurado en 1903, mide 100 metros de longitud y alcanza 60 metros de altura. Da vértigo, pero es totalmente seguro. Recomiendo cruzarlo de día y de noche, cuando la iluminación lo hace especialmente bonito.
El Parador Nacional de Cuenca ocupa el antiguo convento de San Pablo, fundado por Juan del Pozo. Está situado sobre un promontorio sobre la Hoz del Huécar y es, sin duda, el mejor lugar para contemplar las Casas Colgadas.
Otros rincones curiosos
Túnel de Alfonso VIII, de unos 90 metros, usado como refugio durante la Guerra Civil.
Paseo peatonal del río Huécar, que permite ver las Casas Colgadas desde abajo.
Mirador de Camilo José Cela, con vistas al Júcar y a los llamados “ojos de la mora”.
Santuario de Nuestra Señora de las Angustias, siempre abierto y gratuito, situado en la subida hacia las ruinas del castillo.
Cuenca es una ciudad para caminarla sin prisas, mirar hacia arriba, hacia abajo… y aceptar que aquí la arquitectura desafía a la gravedad con total naturalidad.
Estábamos de escapada con los perros por un pueblo de Cantabria interior, cerca de San Bartolomé de Meruelo, y decidimos acercarnos a distintos lugares de la costa relativamente cercanos. Una de esas paradas fue Isla, un destino muy conocido de la costa cántabra que, fuera de temporada, se disfruta de una forma mucho más tranquila.
Isla es muy turístico y eso se nota nada más llegar. Aun así, fuera de temporada cambia completamente y se puede disfrutar con mucha más calma, especialmente si viajas con perros o buscas tranquilidad.
Playas de Isla: La Arena y El Sable
Tiene varias playas espectaculares, como La Arena o El Sable, con extensiones amplias y arena bastante dura en muchas zonas.
Al no ser temporada de bañistas, pudimos llevar a los perros a que corretearan sin problema, disfrutando del paseo y del entorno. El paisaje es abierto, con vistas al mar, islotes y formaciones rocosas que le dan mucha personalidad.
Paisaje costero e islotes
Uno de los grandes atractivos de Isla son los islotes y las formaciones rocosas que se ven desde la costa. Con marea baja se aprecian mucho mejor, y el paisaje cambia por completo.
Son resultado de la erosión del mar y crean rincones muy bonitos para pasear y hacer fotos, sobre todo al atardecer.
Ambiente y precios en Isla
Salvando las distancias, claro está, a nivel urbanístico recuerda un poco a Benidorm. Hay muchos hoteles, apartamentos turísticos, bares y restaurantes, y los precios suelen ser elevados.
Para que os hagáis una idea, compramos en una panadería dos empanadas de bolsillo, un paquete de sobaos pasiegos y una barra de pan, y nos costó todo aproximadamente 18€. No es barato, así que conviene ir prevenido.
Oficina de turismo y rutas
La oficina de turismo está bien situada y merece la pena pasar por ella. Informan sobre playas, mareas, rutas a pie y senderos cercanos.
Desde Isla salen rutas sencillas por la costa y hacia zonas interiores, ideales para caminar sin complicaciones, algunas con vistas a acantilados y otras entre praderas.
Consejos prácticos para visitar Isla
En cuanto a comida, si quieres ahorrar, es buena idea llevar algo comprado de fuera o hacer compras básicas en supermercados grandes de pueblos cercanos.
Para comer fuera, mejor reservar y asumir que los precios son turísticos, aunque la calidad suele ser buena, sobre todo en pescados y mariscos.
Respecto al calzado, imprescindible llevar zapatillas cómodas o calzado de trekking ligero. Aunque no hagas rutas largas, hay caminos de tierra, zonas de roca y arena húmeda donde unas buenas suelas marcan la diferencia. En verano, unas sandalias cerradas también vienen bien para la playa.
Mejor época para visitar Isla
La mejor época para visitar Isla es primavera y principios de otoño. Hay buen tiempo, menos gente y se disfruta mucho más del entorno.
En verano es bonita, pero masificada y cara. En invierno tiene su encanto si te gusta el mar bravo y los paseos tranquilos, aunque el clima es más imprevisible.
Información útil sobre Isla (Cantabria)
Isla no es un destino barato ni especialmente salvaje, pero fuera de temporada es muy agradable y agradecido si buscas mar, paseos y desconexión.
Hoy os llevo de escapada a la costa este de Mallorca, donde, viajando con dos amigas, descubrimos dos joyas imprescindibles: las Cuevas del Drach y el coqueto Porto Cristo.
Un plan redondo que combina naturaleza, historia y un paseo marítimo con mucho encanto.
🚌 Cómo llegar a las Cuevas del Drach (sin coche)
Como nosotras viajábamos sin coche, tiramos del fiable TIB (bus), que funciona bastante bien en la isla.
🚏 Desde Palma de Mallorca
Paso 1 – Línea 401
Trayecto: Palma → Manacor
Frecuencia: cada 30–60 min aprox.
Duración: ~55 min
Paso 2 – Línea 412
Trayecto: Manacor → Porto Cristo
Duración: ~20 min
Llegada: a 5 minutos andando de la entrada a las cuevas
💡 Consejo: revisa siempre horarios en la web oficial del TIB. Si haces ida y vuelta en el día, paga con tarjeta bancaria para beneficiarte del descuento por zonas.
🚗 Cómo llegar en coche
Si prefieres ir a tu aire:
Ruta: Palma → Porto Cristo por la MA-15
Duración: unos 40 minutos
Parking: gratuito junto al recinto de las cuevas
Fácil, rápido y sin complicaciones.
🕳️ Cuevas del Drach: qué ver y cómo es la visita
Las Cuevas del Drach fueron descubiertas parcialmente en 1880 y exploradas a fondo en 1896 por Édouard-Alfred Martel.
En su interior se esconde el impresionante Lago Martel, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.
⏱️ Duración y recorrido
Duración total: aproximadamente 1 hora
Incluye:
recorrido por túneles llenos de estalactitas y estalagmitas
llegada a la gran sala del lago
concierto de música clásica en directo (desde 1935) 🎻
cruce del lago en barca o por pasarela
📊 Datos curiosos de las cuevas
Lago Martel: 117 m de largo y hasta 12 m de profundidad
Agua: ligeramente salada
Temperatura interior: entre 17 y 21 °C
Humedad: alrededor del 80 %
👉 Traducción: fresquito asegurado incluso en pleno verano mallorquín 😄
⚠️ Accesibilidad y recomendaciones
❌ No apto para movilidad reducida (hay escalones y pasillos estrechos)
❌ No accesible con cochecitos
✅ Parking adaptado en el exterior
💡 Recomendaciones:
Calzado cómodo y con buena suela
Algo de abrigo ligero (sí, aunque fuera haga calor)
🚶♀️ De las cuevas a Porto Cristo
Después de la visita subterránea, toca volver a la luz.
Desde las cuevas puedes llegar a Porto Cristo:
andando (10–15 minutos)
en mini tren turístico (muy útil en verano o si vas con personas mayores)
⚓ Qué ver en Porto Cristo
Un puerto pequeño, coqueto y con muchísimo encanto para pasear sin prisas.
📍 Lugares que no te puedes perder
Torre dels Falcons (siglo XVI)
Basílica de Sa Carrotja (restos paleocristianos)
Paseo de la Sirena (vistas al mar preciosas)
Perfecto para desconectar después de la visita a las cuevas.
🍦 Parada obligatoria: heladería Zugga
Y aquí viene uno de los momentazos del día 😏
Zugga es una heladería “de culto” junto al puerto, con helados artesanos que… bueno, mejor ir y comprobarlo.
Las copas que pedimos eran de otro nivel. De esas que no quieres que se acaben nunca.
🥾 Rutas de senderismo desde Porto Cristo
Si te sobra tiempo (y ganas de caminar), hay varias rutas muy chulas:
🗺️ Opciones de rutas
Porto Cristo → Cala Petita → Cova de Cala Petita → Gruta de l’Amo
Distancia: 5,8 km
Duración: ~1 h 45 min
Porto Cristo → Cala Morlanda → Cova de Cala Petita (circular)
Durante una escapada por la provincia de Soria, uno de los lugares donde decidimos hacer noche fue El Burgo de Osma. Y vaya acierto.
Nos alojamos en el Hotel II Virrey, justo en la Plaza Mayor. Lo reservamos a través de Booking con desayuno incluido, y la experiencia fue muy recomendable. Además, el hotel organiza menús especiales durante las célebres Jornadas de la Matanza, todo un festín tradicional que merece la pena vivir al menos una vez.
Una ciudad con siglos de historia
En 2023 fue reconocida como uno de “los pueblos más bonitos de España”, y no me extraña. Aquel mismo año rompió récord de turismo internacional con más de 45.000 visitantes. Y desde 2024 forma parte de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes. Vamos, que Soria está más de moda que nunca.
Acceder a la ciudad ya tiene su encanto: cruzas el Puente de la Matilla sobre el río Ucero, y poco a poco te vas sumergiendo en un lugar donde el tiempo parece haberse detenido.
Oficialmente conocida como El Burgo de Osma–Ciudad de Osma, esta joya soriana fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1993. Se levanta sobre los restos de la antigua ciudad ibérica de Uxama Argaela, más tarde romanizada. Pero no se quedó ahí: fue sede episcopal desde el siglo VI, y catedralicia desde 1101. Incluso tuvo su propia universidad entre 1541 y 1842.
Como siempre digo, una ciudad no se conoce si no se patea. Y El Burgo de Osma invita a ello con sus calles empedradas, casas de arquitectura sobria y ese aire castellano que se respira en cada rincón.
Catedral de Nuestra Señora de la Asunción
Comenzó a levantarse en el siglo XII en estilo gótico, pero ha ido evolucionando con los siglos y hoy luce también detalles barrocos y neoclásicos. La torre se eleva 72 metros y el claustro fue terminado en 1515. Dentro encontrarás la imagen de la patrona, la Virgen del Espino. Consejo de viajera: no te vayas sin verla iluminada por la noche. Con la muralla de fondo, parece salida de una película épica.
Qué ver
Murallas medievales y Puerta de San Miguel
Las murallas defensivas datan de 1458. Aunque solo se conservan algunos tramos (restaurados en el año 2000), la Puerta de San Miguel sigue en pie como entrada principal al casco antiguo.
Puente romano, Torre del Agua y Castillo de Osma
Una zona muy fotogénica. El castillo fue mandado construir en el año 912 y se puede visitar gracias a pasarelas y escaleras de madera. La Torre del Agua, justo junto al puente, servía tanto de defensa como de acceso al agua en caso de asedio.
Palacio Episcopal y Ayuntamiento
El primero es hoy sede del archivo diocesano y residencia del obispo. El Ayuntamiento, de 1768, muestra orgulloso los escudos del rey Felipe II y del obispo Tello. Tiene también un reloj del año 1886.
Hospital de San Agustín
Construido en 1694. Actualmente alberga la biblioteca, el teatro, un aula arqueológica con restos de Uxama, y también la Oficina de Turismo, donde te aconsejo hacer la primera parada.
Universidad de Santa Catalina
Del siglo XVI. Hoy funciona como hotel con spa, pero su fachada renacentista sigue siendo una auténtica maravilla arquitectónica.
Convento del Carmen
Construido a comienzos del siglo XVII, está a las afueras del núcleo urbano.
Información útil
La Oficina de Turismo se encuentra en la Plaza Mayor, en la antigua capilla del Hospital de San Agustín. 🕙 Horarios: de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00. ⛔ Cerrado los lunes y martes.
Disfrutamos mucho de esta visita a otro pedacito histórico de España, pequeño pero lleno de HISTORIA, donde se come genial, sobre todo embutidos, carnes de caza (perdiz, liebre), pesca (trucha, cangrejo de río), setas y verduras del rio Ucero (cardo, alubias)…
La Isla de La Toja, también conocida como La Toja Grande, de Loujo o de Los Baños de Loujo, es una isla española perteneciente a la provincia de Pontevedra.
Para llegar, hay que cruzar un puente del siglo XIX desde la localidad de O Grove. Si te animas a hacerlo andando, en unos 10 minutos estás al otro lado.
Es una isla pequeña, pero muy muy turística.
Playa de A Lanzada
Tras cruzar el puente, nos encontramos con la famosa Playa de A Lanzada, con unos 4 kilómetros de longitud.
Una parte pertenece a O Grove y otra a Sanxenxo.
La arena es fina y blanca, y cuando baja la marea se pueden ver un montón de pequeñas islas, lo que hace el paisaje aún más bonito.
Además, cuenta con un gran aparcamiento, algo que siempre se agradece en zonas tan turísticas.
Balneario y Gran Hotel de La Toja
El Gran Hotel La Toja se construyó en 1907 y es uno de los símbolos de la isla.
Uno de los rincones más curiosos de la isla es la pequeña ermita conocida como Capilla de San Caralampio, también llamada capilla de las conchas.
Está completamente cubierta por conchas de vieira traídas de todo el mundo. En este lugar se rinde culto desde el siglo XII.
Con el tiempo se ha creado una bonita tradición: dejar mensajes escritos en las conchas de los niveles inferiores.
Museo y tienda de jabones de La Toja
Otro punto interesante es la tienda-museo de la isla, situada donde antiguamente estaba la fábrica de jabones.
Se entra por la puerta de la izquierda y, nada más entrar, te encuentras con una pequeña zona de museo donde se pueden ver máquinas antiguas, imágenes y carteles que explican el proceso de elaboración.
El famoso jabón de La Toja se elabora con agua de un manantial de la isla, rica en sodio, calcio, magnesio y otros minerales, descubierto a mediados del siglo XIX.
Después del museo, se accede directamente a la tienda.
Casino de La Toja
También merece la pena acercarse al Casino de La Toja, abierto desde junio de 1978 y considerado el primer casino de España.
Tiene pocas mesas de póquer, alguna máquina tragaperras y un bar.
La entrada es gratuita, pero como en todos los casinos, te pedirán el DNI.
Un detalle curioso: la tarjeta de este casino también sirve en el casino de Vigo, y viceversa.
Parque de los Grobits (el rincón hobbit)
En medio del bosque de la isla hay un pequeño parque temático conocido como los Grobits.
Está formado por casitas con tejados de hierba, muy estilo hobbit. Se puede entrar en una de ellas, aunque no hay nada en su interior: solo la estructura, con puertas y ventanas que se pueden abrir y cerrar.
Fuera hay columpios y figuras de setas, lo que lo convierte en un sitio curioso, sobre todo si vas con niños o simplemente te apetece algo diferente.
Hay 5 caminos señalizados y la visita es gratuita.