Estábamos de escapada por Soria capital y alrededores y decidimos acercarnos a uno de los lugares más conocidos de la provincia: la Laguna Negra de Urbión.
Era Semana Santa y nos encontramos con un tiempo lluvioso y bastante fresco. Pero la verdad es que no nos importó demasiado. Con buen calzado, un chubasquero y ganas de caminar, ¡para adelante!
Además, la lluvia le daba al paisaje un aspecto todavía más especial.
Este paisaje está estrechamente relacionado con Antonio Machado y su obra La Tierra de Alvargonzález, ambientada en tierras sorianas.
Aunque normalmente está prohibido bañarse en la laguna, el primer domingo de agosto se celebra la tradicional Travesía a Nado de la Laguna Negra.
Es una prueba deportiva con varias décadas de historia que reúne cada año a nadadores y espectadores.
El bosque estaba húmedo, las nubes cubrían las montañas y la laguna tenía ese aire misterioso que parece hecho a propósito para las historias y leyendas que la rodean.
La Laguna Negra se encuentra en el término municipal de Vinuesa, a unos 50 kilómetros de Soria capital, dentro del Parque Natural de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión.
Es una laguna de origen glaciar situada a unos 1.773 metros de altitud, rodeada de bosques, montañas y paredes rocosas.
Y sí, su nombre le viene que ni pintado. Sus aguas oscuras y el entorno que la rodea hacen que tenga un aspecto realmente misterioso.
¿Cómo llegar a la Laguna Negra?
Llegar hasta la Laguna Negra es relativamente sencillo, aunque hay algunas cosas que conviene saber antes de ir.
Llegar en coche
Una vez en Vinuesa, encontraremos indicaciones hacia la Laguna Negra. El recorrido continúa por una carretera que se adentra en el bosque, siguiendo aproximadamente el curso del río Revinuesa.
Un consejo importante: cuidado con el GPS. Puede equivocarse con el acceso y llevarnos por caminos que no son los adecuados.
También hay que prestar atención a la señalización, ya que la carretera de subida y los accesos pueden estar regulados dependiendo de la época del año y de la afluencia de visitantes.
Acceso regulado
En determinados periodos, especialmente durante verano, Semana Santa, fines de semana y festivos, el acceso de vehículos puede estar restringido para proteger el entorno natural.
Cuando esto ocurre, hay que dejar el coche en el aparcamiento del Paso de la Serrá y continuar unos dos kilómetros hasta la laguna.
Tenemos dos opciones:
A pie: aproximadamente 30-40 minutos de caminata, con unos 100 metros de desnivel. Es una opción muy bonita porque permite disfrutar tranquilamente del bosque.
En autobús: cuando el servicio está operativo, existe un autobús que realiza el trayecto y deja a los visitantes aproximadamente a 300 metros de la laguna. El último tramo se hace caminando.
Los horarios y precios pueden cambiar según la temporada, así que es recomendable comprobarlos antes de ir.
¿Cuánto cuesta aparcar?
En nuestra visita, el aparcamiento nos costó alrededor de 4 € e incluía también la entrada al cercano Museo del Bosque de Vinuesa.
En invierno el aparcamiento puede ser gratuito, pero aquí hay que tener en cuenta otro factor: la nieve.
Si ha nevado, las condiciones pueden complicarse bastante y puede ser necesario utilizar cadenas o llevar equipamiento adecuado.
La Laguna Negra
Después del trayecto, por fin llegamos a la laguna.
Se encuentra en medio de un enorme bosque de montaña y rodeada por paredes rocosas que le dan ese aspecto tan característico.
La zona de acceso está acondicionada y podemos recorrer parte de la orilla por pasarelas de madera, por lo que no hace falta realizar una gran caminata para disfrutar del lugar.
El baño está prohibido, ya que estamos en un espacio natural protegido y es importante conservar tanto sus aguas como el ecosistema que la rodea.
Eso sí, aunque el paseo sea sencillo, no olvidéis que estamos a bastante altitud. Si ha llovido, como nos ocurrió a nosotros, el terreno puede estar embarrado y resbaladizo.
Buen calzado. De verdad.
¿Es una visita pet friendly?
Todavía no había llegado a nuestra vida, mis perros, pero muchos de los que nos rodeaban si iban acompañados de ellos. Algún día volveremos con ellos.
Los perros pueden acompañarnos en las zonas donde esté permitido, pero debemos llevarlos controlados y respetar las normas del espacio natural protegido.
En determinados senderos o épocas puede ser obligatorio llevarlos atados, por lo que conviene comprobar la normativa antes de comenzar la ruta.
Y aquí viene uno de mis consejos importantes: no subestiméis el terreno por ir con vuestro perro.
Aunque el acceso hasta la laguna sea relativamente sencillo, estamos en montaña. Puede haber barro, piedras, desniveles, nieve o hielo dependiendo de la época.
También recomiendo llevar agua para el perro, alguna chuche o comida y una toalla, especialmente si vamos después de un día de lluvia.
Y, por supuesto, recoger siempre sus necesidades.
Rutas de senderismo: ¿cuál elegir?
Ruta corta: Laguna Negra y alrededores
Si simplemente queremos conocer la laguna, disfrutar del paisaje y dar un paseo tranquilo, podemos quedarnos en la zona acondicionada y recorrer los alrededores.
Es la opción que elegiría si vamos con niños pequeños, perros que no estén acostumbrados a caminar mucho o simplemente queremos hacer una visita relajada.
Miradores y cascada
Para quienes quieran caminar un poco más, podemos continuar hacia los miradores superiores y acercarnos también a la cascada situada en las proximidades.
Es una alternativa intermedia: disfrutamos de la montaña sin meternos todavía en una ruta demasiado exigente.
Pico de Urbión
Para los más montañeros está la posibilidad de continuar hacia el Pico de Urbión, con sus 2.228 metros de altitud.
El terreno es rocoso y puede resultar resbaladizo, por lo que no es una ruta que recomendaría para niños pequeños o personas sin experiencia en montaña.
En invierno, si encontramos nieve o hielo, la dificultad aumenta considerablemente y puede ser necesario utilizar crampones y otro material específico.
¿Cuál es la mejor época para visitar la Laguna Negra?
Primavera
Fue la época en la que nosotros la visitamos, concretamente en Semana Santa.
Podemos encontrarnos con lluvia, frío e incluso nieve en las zonas más altas. Hay que ir preparados, pero el paisaje puede estar espectacular.
El bosque húmedo, las nubes y las cascadas con bastante agua crean una imagen preciosa.
Verano
Es probablemente la época más cómoda para caminar y realizar rutas largas, ya que las temperaturas suelen ser más agradables que en pleno invierno.
Pero también es cuando encontraremos más visitantes y cuando las restricciones de acceso pueden ser más habituales.
Si queréis disfrutarla con tranquilidad, yo intentaría evitar las horas centrales y los días de mayor afluencia.
Otoño
Para mí, una de las épocas más interesantes para visitar la zona.
Los bosques adquieren unos colores preciosos y el paisaje cambia completamente. Además, es una época fantástica para quienes disfrutan de los bosques y de la fotografía.
Eso sí, vuelve a ser importante llevar buen calzado porque podemos encontrarnos con bastante humedad y hojas mojadas.
Invierno
La Laguna Negra cubierta de nieve tiene que ser espectacular, pero también es la época que requiere mayor precaución.
La carretera y los senderos pueden presentar hielo y nieve y puede ser necesario utilizar cadenas, crampones u otro material específico.
No recomendaría hacer rutas de montaña invernales sin experiencia y sin consultar previamente el estado del recorrido.
Cerca de la laguna encontramos también un refugio de montaña, sencillo, limpio y bastante acogedor.
Puede venir muy bien para hacer una pequeña parada, especialmente si el tiempo no acompaña demasiado.
Y en nuestro caso, con aquel día lluvioso de Semana Santa, agradecimos especialmente tener un lugar donde resguardarnos un rato.
¿Qué comer en la zona?
Después de una mañana caminando por la montaña, llega una de las partes que más me gustan de cualquier escapada: comer bien.
En la zona podemos encontrar platos tradicionales como la caldereta de cordero, las migas, los torreznos de Soria, las sopas de ajo y diferentes preparaciones de carne.
También son muy conocidos los productos derivados del cerdo y, por supuesto, las setas, especialmente en la comarca de Pinares..
Mi recomendación es aprovechar la visita para acercarse a Vinuesa y probar la cocina tradicional de la zona.
Recuerdo que fuimos a comer a la localidad de Covaleda, concretamente comimos en el Mesón Don Pancho. Comimos chuletillas de cordero, sopa castellana… estaba todo riquísimo.
Nosotros tuvimos la suerte —o la mala suerte, según se mire— de conocerla en un día lluvioso.
El bosque húmedo, las nubes, el frío y el color oscuro del agua hacían que pareciera que habíamos entrado en uno de esos paisajes de cuento que te encuentras cuando menos te lo esperas.
Y si vais con vuestros perros, disfrutad del paseo con ellos, pero siempre teniendo en cuenta las normas del espacio protegido y las condiciones del terreno.
Porque al final, estos lugares son para disfrutarlos, sí, pero también para cuidarlos.
Gracias por leerme.
Espero que os haya gustado 😘😘













