CIUDADANA DEL MUNDO

Caminante no hay camino se hace camino al andar

Etiqueta: España

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  • LAGUNA NEGRA DE URBIÓN

    LAGUNA NEGRA DE URBIÓN

    Estábamos de escapada por Soria capital y alrededores y decidimos acercarnos a uno de los lugares más conocidos de la provincia: la Laguna Negra de Urbión.

    Era Semana Santa y nos encontramos con un tiempo lluvioso y bastante fresco. Pero la verdad es que no nos importó demasiado. Con buen calzado, un chubasquero y ganas de caminar, ¡para adelante!

    Además, la lluvia le daba al paisaje un aspecto todavía más especial.

    Este paisaje está estrechamente relacionado con Antonio Machado y su obra La Tierra de Alvargonzález, ambientada en tierras sorianas.

    Aunque normalmente está prohibido bañarse en la laguna, el primer domingo de agosto se celebra la tradicional Travesía a Nado de la Laguna Negra.

    Es una prueba deportiva con varias décadas de historia que reúne cada año a nadadores y espectadores.

    El bosque estaba húmedo, las nubes cubrían las montañas y la laguna tenía ese aire misterioso que parece hecho a propósito para las historias y leyendas que la rodean.

    La Laguna Negra se encuentra en el término municipal de Vinuesa, a unos 50 kilómetros de Soria capital, dentro del Parque Natural de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión.

    Es una laguna de origen glaciar situada a unos 1.773 metros de altitud, rodeada de bosques, montañas y paredes rocosas.

    Y sí, su nombre le viene que ni pintado. Sus aguas oscuras y el entorno que la rodea hacen que tenga un aspecto realmente misterioso.

    ¿Cómo llegar a la Laguna Negra?

    Llegar hasta la Laguna Negra es relativamente sencillo, aunque hay algunas cosas que conviene saber antes de ir.

    Llegar en coche

    Una vez en Vinuesa, encontraremos indicaciones hacia la Laguna Negra. El recorrido continúa por una carretera que se adentra en el bosque, siguiendo aproximadamente el curso del río Revinuesa.

    Un consejo importante: cuidado con el GPS. Puede equivocarse con el acceso y llevarnos por caminos que no son los adecuados.

    También hay que prestar atención a la señalización, ya que la carretera de subida y los accesos pueden estar regulados dependiendo de la época del año y de la afluencia de visitantes.

    Acceso regulado

    En determinados periodos, especialmente durante verano, Semana Santa, fines de semana y festivos, el acceso de vehículos puede estar restringido para proteger el entorno natural.

    Cuando esto ocurre, hay que dejar el coche en el aparcamiento del Paso de la Serrá y continuar unos dos kilómetros hasta la laguna.

    Tenemos dos opciones:

    A pie: aproximadamente 30-40 minutos de caminata, con unos 100 metros de desnivel. Es una opción muy bonita porque permite disfrutar tranquilamente del bosque.

    En autobús: cuando el servicio está operativo, existe un autobús que realiza el trayecto y deja a los visitantes aproximadamente a 300 metros de la laguna. El último tramo se hace caminando.

    Los horarios y precios pueden cambiar según la temporada, así que es recomendable comprobarlos antes de ir.

    ¿Cuánto cuesta aparcar?

    En nuestra visita, el aparcamiento nos costó alrededor de 4 € e incluía también la entrada al cercano Museo del Bosque de Vinuesa.

    En invierno el aparcamiento puede ser gratuito, pero aquí hay que tener en cuenta otro factor: la nieve.

    Si ha nevado, las condiciones pueden complicarse bastante y puede ser necesario utilizar cadenas o llevar equipamiento adecuado.

    La Laguna Negra

    Después del trayecto, por fin llegamos a la laguna.

    Se encuentra en medio de un enorme bosque de montaña y rodeada por paredes rocosas que le dan ese aspecto tan característico.

    La zona de acceso está acondicionada y podemos recorrer parte de la orilla por pasarelas de madera, por lo que no hace falta realizar una gran caminata para disfrutar del lugar.

    El baño está prohibido, ya que estamos en un espacio natural protegido y es importante conservar tanto sus aguas como el ecosistema que la rodea.

    Eso sí, aunque el paseo sea sencillo, no olvidéis que estamos a bastante altitud. Si ha llovido, como nos ocurrió a nosotros, el terreno puede estar embarrado y resbaladizo.

    Buen calzado. De verdad.

    ¿Es una visita pet friendly?

    Todavía no había llegado a nuestra vida, mis perros, pero muchos de los que nos rodeaban si iban acompañados de ellos. Algún día volveremos con ellos.

    Los perros pueden acompañarnos en las zonas donde esté permitido, pero debemos llevarlos controlados y respetar las normas del espacio natural protegido.

    En determinados senderos o épocas puede ser obligatorio llevarlos atados, por lo que conviene comprobar la normativa antes de comenzar la ruta.

    Y aquí viene uno de mis consejos importantes: no subestiméis el terreno por ir con vuestro perro.

    Aunque el acceso hasta la laguna sea relativamente sencillo, estamos en montaña. Puede haber barro, piedras, desniveles, nieve o hielo dependiendo de la época.

    También recomiendo llevar agua para el perro, alguna chuche o comida y una toalla, especialmente si vamos después de un día de lluvia.

    Y, por supuesto, recoger siempre sus necesidades.

    Rutas de senderismo: ¿cuál elegir?

    Ruta corta: Laguna Negra y alrededores

    Si simplemente queremos conocer la laguna, disfrutar del paisaje y dar un paseo tranquilo, podemos quedarnos en la zona acondicionada y recorrer los alrededores.

    Es la opción que elegiría si vamos con niños pequeños, perros que no estén acostumbrados a caminar mucho o simplemente queremos hacer una visita relajada.

    Miradores y cascada

    Para quienes quieran caminar un poco más, podemos continuar hacia los miradores superiores y acercarnos también a la cascada situada en las proximidades.

    Es una alternativa intermedia: disfrutamos de la montaña sin meternos todavía en una ruta demasiado exigente.

    Pico de Urbión

    Para los más montañeros está la posibilidad de continuar hacia el Pico de Urbión, con sus 2.228 metros de altitud.

    El terreno es rocoso y puede resultar resbaladizo, por lo que no es una ruta que recomendaría para niños pequeños o personas sin experiencia en montaña.

    En invierno, si encontramos nieve o hielo, la dificultad aumenta considerablemente y puede ser necesario utilizar crampones y otro material específico.

    ¿Cuál es la mejor época para visitar la Laguna Negra?

    Primavera

    Fue la época en la que nosotros la visitamos, concretamente en Semana Santa.

    Podemos encontrarnos con lluvia, frío e incluso nieve en las zonas más altas. Hay que ir preparados, pero el paisaje puede estar espectacular.

    El bosque húmedo, las nubes y las cascadas con bastante agua crean una imagen preciosa.

    Verano

    Es probablemente la época más cómoda para caminar y realizar rutas largas, ya que las temperaturas suelen ser más agradables que en pleno invierno.

    Pero también es cuando encontraremos más visitantes y cuando las restricciones de acceso pueden ser más habituales.

    Si queréis disfrutarla con tranquilidad, yo intentaría evitar las horas centrales y los días de mayor afluencia.

    Otoño

    Para mí, una de las épocas más interesantes para visitar la zona.

    Los bosques adquieren unos colores preciosos y el paisaje cambia completamente. Además, es una época fantástica para quienes disfrutan de los bosques y de la fotografía.

    Eso sí, vuelve a ser importante llevar buen calzado porque podemos encontrarnos con bastante humedad y hojas mojadas.

    Invierno

    La Laguna Negra cubierta de nieve tiene que ser espectacular, pero también es la época que requiere mayor precaución.

    La carretera y los senderos pueden presentar hielo y nieve y puede ser necesario utilizar cadenas, crampones u otro material específico.

    No recomendaría hacer rutas de montaña invernales sin experiencia y sin consultar previamente el estado del recorrido.

    Cerca de la laguna encontramos también un refugio de montaña, sencillo, limpio y bastante acogedor.

    Puede venir muy bien para hacer una pequeña parada, especialmente si el tiempo no acompaña demasiado.

    Y en nuestro caso, con aquel día lluvioso de Semana Santa, agradecimos especialmente tener un lugar donde resguardarnos un rato.

    ¿Qué comer en la zona?

    Después de una mañana caminando por la montaña, llega una de las partes que más me gustan de cualquier escapada: comer bien.

    En la zona podemos encontrar platos tradicionales como la caldereta de cordero, las migas, los torreznos de Soria, las sopas de ajo y diferentes preparaciones de carne.

    También son muy conocidos los productos derivados del cerdo y, por supuesto, las setas, especialmente en la comarca de Pinares..

    Mi recomendación es aprovechar la visita para acercarse a Vinuesa y probar la cocina tradicional de la zona.

    Recuerdo que fuimos a comer a la localidad de Covaleda, concretamente comimos en el Mesón Don Pancho. Comimos chuletillas de cordero, sopa castellana… estaba todo riquísimo.

    Nosotros tuvimos la suerte —o la mala suerte, según se mire— de conocerla en un día lluvioso.

    El bosque húmedo, las nubes, el frío y el color oscuro del agua hacían que pareciera que habíamos entrado en uno de esos paisajes de cuento que te encuentras cuando menos te lo esperas.

    Y si vais con vuestros perros, disfrutad del paseo con ellos, pero siempre teniendo en cuenta las normas del espacio protegido y las condiciones del terreno.

    Porque al final, estos lugares son para disfrutarlos, sí, pero también para cuidarlos.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • Potes: Tu Base Perfecta para Explorar Liébana

    Potes: Tu Base Perfecta para Explorar Liébana

    Si vais a visitar los Picos de Europa, hay un lugar que no puede faltar en la ruta: Potes. Es uno de los pueblos con más encanto de Cantabria y una base perfecta para recorrer la comarca de Liébana.

    Está rodeado de montañas y se encuentra donde se unen los ríos Deva y Quiviesa, en el punto donde confluyen los cuatro valles lebaniegos.

    Gracias a su ubicación siempre hay mucho ambiente, especialmente los fines de semana y en verano.

    Aunque sus orígenes se remontan al siglo IX, gran parte del encanto de Potes está en su casco histórico. Sus calles empedradas, las casas blasonadas y las antiguas torres le dan ese aire medieval que invita a pasear sin prisas.

    No es casualidad que se conozca como la villa de los puentes y las torres. Entre las más conocidas están la Torre del Infantado, que hoy acoge exposiciones, y la Torre del Orejón de la Lama, ambas del siglo XV.

    Nosotros lo recorrimos acompañados de nuestros 🐶🐶 y disfrutamos muchísimo paseando junto al río. Había un montón de patos 🦆 y ellos no sabían hacia dónde mirar. Creo que fue uno de sus momentos favoritos del viaje. 😜

    Una de las cosas que más me gustó de Potes fue el ambiente que tiene a cualquier hora del día.

    Sus calles siempre están llenas de vida, con tiendas, bares y terrazas donde apetece hacer una parada. Al anochecer también merece la pena dar un paseo, porque la iluminación resalta todavía más el encanto de su casco histórico.

    Si tenéis la suerte de visitarlo durante alguna de sus fiestas, encontraréis el pueblo aún más animado.

    A lo largo del año se celebran varias festividades y ferias ganaderas, siendo una de las más importantes la de Los Santos, el 2 de noviembre, considerada una de las ferias de ganado más concurridas de Cantabria.

    Sea cual sea la época en la que vayáis, Potes siempre tiene ese ambiente acogedor que invita a quedarse un rato más antes de continuar la ruta por Liébana o los Picos de Europa.

    Si hay un plato que no podéis marcharos sin probar es el cocido lebaniego, uno de los grandes protagonistas de la gastronomía cántabra.

    Se prepara con garbanzos pequeños de la zona, patata, berza y el tradicional compango (chorizo, morcilla, tocino y otras carnes). En muchos restaurantes también sirven antes una taza de caldo con fideos, algo que se agradece especialmente en los días más frescos.

    Otro dulce típico que os recomiendo probar es el Canónigo de Liébana.

    Tiene una textura muy suave, a medio camino entre unas natillas y un pudding, y fue uno de los postres que más me sorprendió durante el viaje.

    En Potes hay muchísimos sitios donde comer bien, desde restaurantes de cocina tradicional hasta hamburgueserías y cafeterías más informales. Nosotros probamos varios y os dejo los que más nos gustaron.

    Dónde comimos

    Durante nuestra estancia en Valmeo, muy cerca de Potes, una de las cenas la hicimos en El Cenador del Capitán, en pleno centro de la localidad de Potes.

    Si viajáis con vuestro 🐶, es una opción muy recomendable, ya que permiten comer en el interior del restaurante, algo que siempre se agradece cuando viajas con mascotas.

    El comedor es pequeño, por lo que os aconsejo reservar con antelación.

    Para acceder hay que subir varios tramos de escaleras de madera, un detalle a tener en cuenta si viajáis con carrito o tenéis problemas de movilidad.

    La decoración es muy curiosa, llena de pequeños detalles que hacen que el restaurante tenga mucha personalidad.

    Además, desde la terraza hay unas vistas muy bonitas del pueblo.

    Nosotros pedimos una ensalada de la casa, lomo de venado con foie y costilla tudanca.

    Todo estaba muy rico, pero si tengo que quedarme con algo, sería el Canónigo de Liébana, un postre tradicional que fue el broche perfecto para la cena.

    No es el restaurante más económico de Potes, pero si buscáis cocina tradicional, un ambiente agradable y un lugar donde poder cenar con vuestro perro, merece la pena.

    Otro sitio que puedo recomendar es La Scala Café & Restobar. Es una opción muy práctica si buscáis algo diferente al menú tradicional de la zona.

    Tienen pokes, hamburguesas, ensaladas, crepes salados, batidos, gofres y otros postres. Además, la relación calidad-precio nos pareció muy buena y el servicio fue rápido.

    Si os apetecen unas buenas hamburguesas, no dejéis pasar Anybun.

    La carne nos sorprendió para bien y las hamburguesas estaban realmente jugosas.

    Si tuviera que recomendar alguna, me quedaría con la Cheeseburger o la Mississippi, aunque si sois de buen comer también la preparan en versión doble o triple.

    El local, además, admite perros en el interior, por lo que es otra alternativa estupenda para quienes viajamos con nuestros 🐶.

    Al final, una de las cosas que más me gusta de Potes es que, independientemente del presupuesto o de lo que os apetezca comer, siempre acabas encontrando un sitio donde merece la pena sentarse a disfrutar de la gastronomía lebaniega.

    Un lugar al que siempre apetece volver

    Potes es de esos pueblos que se disfrutan sin necesidad de llevar un plan.

    Basta con perderse por sus calles, cruzar sus puentes, sentarse en una terraza o pasear junto al río para entender por qué es uno de los destinos más visitados de Cantabria.

    Para nosotros fue uno de los lugares que más disfrutamos durante el viaje.

    Además de servir como punto de partida para conocer los Picos de Europa, tiene el tamaño perfecto para recorrerlo con calma, buena gastronomía y un ambiente muy agradable.

    Si además viajáis con vuestro 🐶, encontraréis varios establecimientos pet friendly que harán la estancia mucho más cómoda.

    Sin duda, es uno de esos sitios a los que no me importaría volver una y otra vez.

    Un punto de partida para descubrir Liébana

    Aunque Potes merece una visita por sí solo, para mí su mayor atractivo es que sirve como base para descubrir algunos de los rincones más bonitos de Liébana.

    Desde aquí podéis acercaros al monasterio de Santo Toribio, subir al teleférico de Fuente Dé o recorrer algunos de los pueblos con más encanto de la comarca.

    Nosotros elegimos alojarnos muy cerca, en Valmeo, y fue todo un acierto. En apenas unos minutos estábamos en el centro de Potes, pero disfrutando de la tranquilidad de un pequeño pueblo rodeado de naturaleza.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • LA GRACIOSA Playa de las Conchas y Más

    LA GRACIOSA Playa de las Conchas y Más

    Durante nuestro viaje por Lanzarote decidimos reservar un día para conocer La Graciosa, una pequeña isla situada al norte y considerada por muchos la octava isla de Canarias.

    Aunque apenas tiene 29 kilómetros cuadrados, es uno de esos lugares que sorprenden desde el primer momento.

    Playas casi vírgenes, aguas de un intenso color turquesa y un paisaje volcánico donde apenas hay construcciones hacen que la sensación de tranquilidad sea absoluta.

    Aquí no encontraréis carreteras asfaltadas, semáforos ni grandes hoteles; solo pistas de tierra, naturaleza y un ritmo de vida completamente diferente.

    La Graciosa forma parte del Archipiélago Chinijo, un espacio natural protegido formado por varias islas e islotes de origen volcánico.

    Es la única habitada y también la única que puede visitarse libremente, mientras que el acceso al resto está muy restringido para proteger este entorno tan especial.

    La única forma de llegar es en ferry desde Órzola, en el extremo norte de Lanzarote.

    El trayecto apenas dura unos 25 minutos, por lo que es una excursión perfecta para hacer en un día.

    Nosotros llevábamos los billetes reservados con antelación y viajamos con Líneas Marítimas Romero, aunque también existe otra compañía que realiza el mismo recorrido.

    Una ventaja es que, si vais en coche, las navieras disponen de aparcamientos habilitados cerca del puerto, así que podéis dejar allí el vehículo de alquiler y olvidaros de él hasta la vuelta.

    Durante la travesía decidimos permanecer en la cubierta exterior tanto a la ida como al regreso.

    Era enero y, aunque la mayoría de los pasajeros iban preparados con ropa de montaña, polares e incluso chubasqueros, nosotros disfrutamos del viaje en manga corta.

    Tuvimos un día completamente despejado y, lejos de pasar frío, el sol nos acompañó durante toda la excursión. Todavía recuerdo la cara de sorpresa de algunos viajeros cuando nos veían tan tranquilos mientras ellos iban completamente abrigados.

    Nuestro plan era recorrer la isla durante el día, así que nada más llegar a Caleta de Sebo contratamos una excursión en 4×4.

    Había varias opciones para elegir, pero nosotros buscábamos una ruta que nos permitiera conocer los principales rincones de La Graciosa sin preocuparnos por los desplazamientos.

    Sea cual sea la opción que elijáis, os recomiendo llevar agua, algo de comida, protección solar y calzado cómodo. Las pistas son de tierra, en algunos tramos hay bastante arena y apenas encontraréis sombra durante el recorrido.

    Caleta de Sebo y las primeras impresiones

    El ferry llega a Caleta de Sebo, el principal núcleo de población de La Graciosa.

    Es un pueblo pequeño, de casas blancas, calles de arena y un ambiente muy tranquilo. Desde el primer momento da la sensación de que aquí la vida transcurre a otro ritmo.

    Aunque algunas personas deciden alojarse varios días, nosotros preferimos hacer una excursión de un día completo.

    Nada más desembarcar contratamos un recorrido en 4×4, una opción muy cómoda si queréis conocer los principales rincones de la isla en poco tiempo.

    También existe la posibilidad de recorrerla caminando, en bicicleta o utilizando los taxis todoterreno que conectan las playas más conocidas.

    Nuestra primera parada fue Playa de la Francesa, una extensa playa de arena blanca y aguas cristalinas situada a poca distancia de Caleta de Sebo.

    Está bastante resguardada del oleaje, por lo que suele ser una de las mejores zonas para darse un baño y disfrutar del mar con tranquilidad.

    Muy cerca se encuentra Playa de la Cocina, situada a los pies de la llamativa Montaña Amarilla.

    El contraste entre el color dorado de la montaña volcánica y las aguas turquesas crea uno de los paisajes más bonitos de toda la isla. Además, al estar protegida del viento, suele ser otro lugar muy agradable para relajarse.

    Continuamos la ruta pasando por Baja del Ganado, una playa mucho más salvaje donde la arena blanca convive con grandes rocas volcánicas negras.

    Desde aquí también se obtienen unas bonitas vistas de la isla de Montaña Clara, uno de los islotes que forman el Archipiélago Chinijo.

    Lo que más me sorprendió de La Graciosa fue precisamente esa sensación de naturaleza casi intacta.

    No hay grandes construcciones ni carreteras asfaltadas, solo pistas de tierra, playas interminables y el sonido constante del mar. Es un lugar perfecto para quienes buscan desconectar y disfrutar del paisaje sin prisas.

    Playa de las Conchas y Los Arcos

    Nuestra siguiente parada fue, probablemente, el lugar más conocido de toda la isla: Playa de las Conchas.

    Nada más llegar entiendes por qué es una de las imágenes más representativas de La Graciosa.

    La arena dorada, el intenso azul del océano y las vistas hacia los islotes cercanos forman un paisaje realmente impresionante.

    Eso sí, aunque resulte muy tentador darse un baño, conviene tener mucha precaución. En esta playa las corrientes suelen ser fuertes durante todo el año y el mar puede cambiar rápidamente.

    Nosotros preferimos disfrutar del paisaje, dar un paseo por la orilla y hacer unas cuantas fotografías.

    Si vais a visitarla, mi consejo es llevar agua, protección solar y, si podéis elegir, ir a primera hora de la mañana.

    Hay menos gente, el sol todavía no aprieta tanto y se disfruta mucho más del entorno.

    Muy cerca de allí se encuentran Los Arcos, una curiosa formación de roca volcánica esculpida durante siglos por la fuerza del viento y del mar.

    El acceso no está demasiado bien señalizado, así que conviene estar atentos al pequeño sendero que conduce hasta ellos.

    Ver cómo las olas rompen contra estas enormes paredes de basalto es otro de esos momentos que hacen especial la visita.

    La naturaleza ha ido moldeando la roca poco a poco hasta crear unas formas realmente sorprendentes.

    Continuamos después hacia Playa del Ámbar, también conocida como Playa de Lambra. Es una playa mucho más salvaje, donde la arena blanca se mezcla con grandes rocas volcánicas y pequeñas dunas cubiertas de conchas.

    El paisaje transmite una sensación de aislamiento difícil de encontrar en otros lugares.

    De regreso a Caleta de Sebo todavía nos acercamos a Playa de la Laja, una playa mucho más tranquila y protegida.

    Mientras paseábamos por la orilla vimos a varios pescadores arreglando sus redes junto a sus pequeñas embarcaciones, una imagen muy cotidiana que refleja perfectamente el carácter marinero de la isla.

    Antes de regresar a Lanzarote aprovechamos para comer en el Bar Restaurante Pensión Enriqueta, un restaurante familiar que nos habían recomendado antes del viaje.

    Fue todo un acierto. La comida era casera, abundante y con una excelente relación calidad-precio. Probamos varios platos típicos y el trato fue tan cercano que resultó el broche perfecto para terminar la excursión.

    La Graciosa nos regaló uno de esos días que se recuerdan durante mucho tiempo. Sus playas, sus paisajes volcánicos y la tranquilidad que se respira en toda la isla hacen que la excursión merezca completamente la pena.

    Si estáis viajando por Lanzarote, os animo a reservar un día para conocerla. Para nosotros fue el complemento perfecto del viaje y un lugar al que volveríamos sin pensarlo.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • MENORCA en invierno: guía y ruta por libre para descubrir la isla con calma

    MENORCA en invierno: guía y ruta por libre para descubrir la isla con calma

    Menorca era una de esas islas que teníamos pendientes desde hacía tiempo y decidimos conocerla en enero, lejos del bullicio del verano. Viajar fuera de temporada tiene sus ventajas: pudimos recorrer calas, pueblos y monumentos con total tranquilidad, sin aglomeraciones y disfrutando de cada rincón a nuestro ritmo.

    Eso sí, también hay que tener en cuenta la otra cara de la moneda. Menorca vive en gran parte del turismo, por lo que en invierno es habitual encontrar muchos hoteles, restaurantes y establecimientos cerrados.

    Incluso algunas zonas turísticas parecen auténticos pueblos fantasma. Aun así, para nosotros compensó con creces poder descubrir la isla con tanta calma.

    Como ya es habitual en nuestros viajes, recorrimos la isla por libre alquilando un coche.

    Nos alojamos en Mahón, una ubicación perfecta para movernos cómodamente por toda Menorca y visitar sus principales atractivos.

    Os doy un poco de información introductoria, desde 1993, Menorca está declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO gracias al excelente estado de conservación de su patrimonio natural.

    Además, recientemente ha sido reconocida también como la mayor Reserva Marina de la Biosfera del Mediterráneo, un reflejo de la riqueza de sus ecosistemas.

    Uno de los grandes protagonistas de la isla es el Camí de Cavalls, un sendero histórico de 185 kilómetros que rodea toda Menorca. Antiguamente servía para vigilar y defender la costa, mientras que hoy permite acceder a muchas de sus calas, atravesando acantilados, barrancos, bosques, humedales y algunos de los paisajes más bonitos de la isla. Está dividido en veinte etapas y forma parte de la red europea de senderos de Gran Recorrido (GR-223).

    En esta entrada os voy a enseñar los lugares que visitamos durante nuestro viaje, aquellos que más nos gustaron y que, sin duda, volveríamos a recorrer.


    Mahón (Maó)

    Elegimos Mahón como base durante nuestra estancia y fue todo un acierto. Su ubicación permite llegar fácilmente a cualquier punto de la isla y, además, cuenta con uno de los puertos naturales más grandes del mundo, con unos cinco kilómetros de longitud.

    Nos alojamos en el hotel Catalonia Mirador des Port, situado sobre el puerto, una zona muy tranquila y con unas vistas magníficas.

    Mahón puede recorrerse perfectamente en un día.

    Mi consejo es sencillo: callejear. Sus plazas, calles y rincones tienen mucho encanto y merece la pena descubrirlos sin un itinerario demasiado marcado.

    En cuanto a la gastronomía, os recomiendo Can Xavi, un restaurante de cocina familiar muy popular donde es mejor reservar con antelación.

    Si viajáis fuera de temporada, también merece la pena echar un vistazo a los restaurantes del puerto. Nosotros comimos en Muelle Asador, un local pequeño y acogedor que nos gustó mucho.

    Aunque Mahón nos encantó, si tengo que elegir una de las dos grandes ciudades de Menorca, reconozco que Ciudadela me pareció aún más bonita. Pero, como siempre digo… para gustos, colores.


    Binibèquer Vell

    Binibèquer Vell es uno de los lugares más fotografiados de Menorca. Aunque muchos piensan que se trata de un antiguo pueblo de pescadores, en realidad fue construido en 1972 imitando la arquitectura tradicional mediterránea.

    Nosotros lo visitamos en enero y la sensación fue curiosa.

    Sus calles completamente blancas, estrechas y silenciosas, junto con todos los comercios cerrados, daban la impresión de estar paseando por un pueblo completamente deshabitado.

    Para llegar, lo más sencillo es dirigirse hasta Sant Lluís y seguir las indicaciones hacia Binibèquer Vell.

    Importante: desde el 1 de mayo de 2023 las visitas al poblado están reguladas y únicamente puede accederse entre las 10:00 y las 22:00 horas, una medida pensada para favorecer la convivencia con los vecinos.


    Castillo de San Felipe

    Situado en la entrada sur del puerto de Mahón, el Castillo de San Felipe fue construido a mediados del siglo XVI para proteger uno de los puertos naturales más importantes del Mediterráneo.

    Aunque gran parte de la fortaleza desapareció con el paso del tiempo, todavía pueden visitarse sus impresionantes galerías subterráneas y conocer mejor la importancia estratégica que tuvo Menorca durante siglos.


    Fortaleza de La Mola (Fortaleza de Isabel II)

    Muy cerca del Castillo de San Felipe se encuentra otra de las visitas imprescindibles de Menorca: la Fortaleza de La Mola, también conocida como Fortaleza de Isabel II.

    Fue construida entre 1848 y 1875 por orden de la reina Isabel II para proteger el puerto de Mahón frente a posibles invasiones, especialmente británicas, tras la demolición del antiguo Castillo de San Felipe.

    Es una visita que recomiendo especialmente si os gusta la historia militar. Sus murallas, túneles y baterías permiten hacerse una buena idea de la importancia defensiva que tuvo la isla durante siglos.

    Alaior

    Nuestra siguiente parada fue Alaior, considerada la tercera localidad más importante de Menorca, después de Mahón y Ciudadela. Fundada en 1304, se encuentra a los pies del Monte Toro, por lo que gran parte del casco urbano está en pendiente.

    Es un pueblo tranquilo, perfecto para pasear sin prisas y descubrir la Menorca más auténtica.

    Aunque no suele aparecer entre los lugares imprescindibles de la isla, merece la pena dedicarle un rato si os gusta recorrer los pueblos con calma.


    Cala Galdana

    Cala Galdana es una de las playas más conocidas y fotografiadas de Menorca. Su forma de concha, sus aguas normalmente de color turquesa y el entorno que la rodea la convierten en uno de los grandes iconos de la isla.

    Nosotros no tuvimos demasiada suerte.

    Había llovido y hecho temporal el día anterior, así que, en lugar del característico color azul turquesa, nos encontramos el agua completamente marrón. Son esas cosas que tiene viajar y que no siempre aparecen en las fotografías.

    Está rodeada de hoteles y es una de las zonas preferidas por el turismo familiar. Se encuentra a unos 23 kilómetros de Ciudadela y a 36 de Mahón, por lo que se llega fácilmente desde cualquiera de las dos ciudades.

    La playa se forma en la desembocadura de los torrentes Algendar y Algendaret, creando una pequeña zona húmeda que hoy se utiliza como embarcadero.


    Poblado talayótico de Torre d’en Galmés

    Si os interesa la arqueología, este fue uno de los lugares que más disfrutamos.

    Torre d’en Galmés es el mayor poblado talayótico de Menorca y uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de Baleares.

    Sus más de 66.000 metros cuadrados permiten hacerse una idea de cómo vivían los antiguos habitantes de la isla hace miles de años.

    El asentamiento estuvo ocupado desde el periodo naviforme (1700-1400 a. C.) hasta la época romana tardía, e incluso se han encontrado restos de época islámica. Pasear entre sus construcciones de piedra resulta realmente impresionante.

    Los talayots, que dan nombre a esta cultura, son construcciones prehistóricas de piedra con aspecto de torre y constituyen uno de los símbolos del patrimonio histórico de Menorca.


    Poblado talayótico de Talatí de Dalt

    Muy cerca de Mahón se encuentra otro de los grandes yacimientos arqueológicos de la isla: Talatí de Dalt. Aunque es de menor tamaño que Torre d’en Galmés, conserva una de las taulas más conocidas de Menorca.

    El poblado está datado entre los años 650 y 123 a. C. y es de propiedad privada.

    La visita permite recorrer los restos de viviendas, salas hipóstilas y otras construcciones que ayudan a comprender cómo era la vida en la Menorca prehistórica.

    Aunque no seáis grandes aficionados a la arqueología, creo que merece la pena incluirlo en la ruta, especialmente si vais a visitar otros poblados talayóticos.


    Necrópolis de Cala Morell

    Uno de los lugares que más me sorprendió fue la Necrópolis de Cala Morell.

    Se encuentra junto a un pequeño puerto natural de la costa norte de Ciudadela y alberga uno de los cementerios prehistóricos más espectaculares de Menorca.

    Está formado por catorce cuevas excavadas artificialmente en la roca que imitaban las viviendas de la época postalayótica.

    Nosotros la visitamos por libre y fue una experiencia muy recomendable.

    Poder recorrer este lugar con tranquilidad hace que sea mucho más fácil imaginar cómo vivían —y cómo enterraban a sus difuntos— los antiguos habitantes de la isla.

    Además, cuenta con aparcamiento y el acceso resulta muy cómodo.


    Talayot de Torelló

    Terminamos esta parte de la ruta visitando el Talayot de Torelló, uno de los talayots más grandes de Menorca.

    Su origen se sitúa entre los años 1000 y 700 a. C. y aún hoy conserva gran parte de su estructura. Se encuentra junto a la carretera entre Mahón y San Clemente, dispone de aparcamiento y pertenece a una finca privada.

    Es una parada rápida, pero muy interesante para completar el recorrido por la Menorca talayótica y comprender la importancia que tuvo esta cultura en la historia de la isla.

    Ciudadela

    Si Mahón nos gustó, Ciudadela terminó conquistándonos.

    Para mí, tiene un encanto especial. Sus calles de piedra, sus plazas y su ambiente hacen que sea una ciudad para recorrer sin prisas.

    Tuvimos la suerte de visitarla con muy buen tiempo, así que pudimos disfrutar de un agradable paseo por su pequeño puerto pesquero, rodeado de restaurantes.

    Como viajamos en enero, la mayoría estaban cerrados, algo habitual fuera de la temporada turística.

    Ciudadela fue la antigua capital de Menorca y conserva un importante patrimonio histórico. Si tenéis ocasión, os recomiendo perderos por su casco antiguo y descubrir sus rincones sin mirar demasiado el reloj.

    Sus fiestas patronales, dedicadas a Sant Joan, se celebran durante la semana de San Juan y son unas de las más conocidas de Baleares.

    Su origen se remonta al siglo XIV y en ellas participan distintos estamentos tradicionales de la sociedad menorquina: la nobleza, el clero, los campesinos y los artesanos, todos representados por los conocidos caixers.

    Si algún día volvemos en verano, me gustaría coincidir con estas fiestas, que dicen que son todo un espectáculo.


    Naveta des Tudons

    Uno de los monumentos más conocidos de Menorca es la Naveta des Tudons, una construcción funeraria del siglo IX a. C. considerada una de las mejor conservadas de Europa.

    Su forma recuerda a una embarcación invertida, de ahí el nombre de «naveta». Aunque actualmente no está permitido entrar ni subir a ella para garantizar su conservación, merece la pena acercarse y contemplarla de cerca.

    Como nosotros viajamos en enero, no había control de acceso y pudimos visitarla tranquilamente, disfrutando del lugar sin apenas gente.

    Es una visita rápida, pero imprescindible para conocer el importante legado prehistórico que conserva Menorca.


    Monte Toro

    Con sus 358 metros de altura, el Monte Toro es el punto más elevado de Menorca y uno de los mejores miradores de toda la isla.

    Nosotros subimos en coche desde Es Mercadal, un trayecto de apenas cinco minutos. Eso sí, preparaos porque arriba suele hacer bastante viento.

    En la cima se encuentra el Santuario de la Virgen del Toro, construido sobre una antigua iglesia gótica. La entrada es gratuita y actualmente está gestionado por una comunidad de monjas franciscanas.

    Si el día está despejado, desde allí se puede contemplar prácticamente toda Menorca e incluso llegar a divisar Mallorca en el horizonte.

    Es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse unos minutos para disfrutar de las vistas antes de continuar la ruta.


    Es Mercadal

    Después de bajar del Monte Toro llegamos a Es Mercadal, un pueblo tranquilo cuyo origen se remonta al siglo XIII.

    Nosotros aprovechamos para pasear por sus calles y visitar el mercado. Es una localidad agradable para hacer una pausa durante el recorrido por la isla.

    Uno de los lugares que más me llamó la atención fue El Aljibe, una enorme infraestructura construida para recoger y almacenar agua de lluvia.

    Fue mandado construir por el gobernador británico Richard Kane con el fin de abastecer tanto a sus tropas como a la población local. Tiene capacidad para almacenar 273.000 litros de agua, una cifra que impresiona cuando lo ves en persona.

    En Es Mercadal también se celebra uno de los mercados semanales más tradicionales de Menorca, todos los jueves durante todo el año.

    En verano tiene lugar por la tarde y la noche, mientras que el resto del año se celebra por la mañana.

    Sus fiestas patronales están dedicadas a San Martín y tienen como protagonistas a los caballos y los famosos jaleos, una tradición medieval en la que jinetes y caballos recorren las calles engalanados al ritmo de la música.

    Faro de Cavallería

    El Faro de Cavallería se encuentra en el punto más septentrional de Menorca y fue uno de los lugares que más nos impresionó por el paisaje que lo rodea.

    Los acantilados, de más de quince metros de altura, ofrecen unas vistas espectaculares del Mediterráneo. Llegar hasta él requiere recorrer una estrecha carretera de montaña, por lo que lo más cómodo es hacerlo en coche.

    Aunque la mayoría de los visitantes se acercan durante el día, también es un lugar muy popular para contemplar la puesta de sol. Nosotros lo visitamos con tranquilidad y disfrutamos muchísimo del entorno.

    Muy cerca del faro vimos algo que, por desgracia, cada vez es más habitual: montones de piedras apiladas formando pequeñas «esculturas».

    En Menorca nos dijeron que era una tradición y que, si hacías una, volverías algún día a la isla.

    Sinceramente, no me lo creo. Creo que es una costumbre que se ha extendido entre los turistas y que termina alterando el paisaje natural.

    Personalmente, prefiero llevarme el recuerdo en fotografías y dejar el entorno tal y como lo encontré.


    Fornells

    Fornells fue una de las localidades que más visitamos durante el viaje. Al ir en enero encontramos muy pocos restaurantes abiertos y acabamos comiendo allí en varias ocasiones.

    Si os gusta el pescado, os recomiendo el restaurante Es Port, situado junto al puerto. Nosotros comimos muy bien y repetimos varios días.

    El pueblo tiene una bahía preciosa de aguas tranquilas y es perfecto para pasear sin prisas.

    Además, podéis acercaros a la pequeña Ermita de Lourdes, excavada en la roca, visitar la Torre de Fornells, convertida en museo, o conocer los restos del Castillo de San Antonio, que protegía la entrada a la bahía.

    Es uno de esos lugares donde apetece sentarse un rato frente al mar y disfrutar del ambiente.


    Cala Pregonda

    Cala Pregonda es una de las playas más singulares de Menorca. Situada en la costa norte, está rodeada por un entorno protegido y conserva un aspecto prácticamente virgen.

    La cala está formada por tres pequeñas playas y destaca por el color rojizo de su arena, muy diferente al de otras playas de la isla.

    Si buscáis tranquilidad y naturaleza, creo que merece mucho la pena acercarse hasta aquí.


    Cabo de Favàritx

    Otro de los lugares imprescindibles de Menorca es el Cabo de Favàritx.

    Su paisaje es completamente distinto al resto de la isla. Los tonos grises de la pizarra, el viento constante y los acantilados crean un entorno casi lunar que sorprende desde el primer momento.

    Llegar es muy sencillo desde Mahón siguiendo la carretera en dirección a Fornells y tomando el desvío señalizado hacia el faro. Si venís desde Ciudadela también hay varias opciones, aunque algunas recorren carreteras secundarias.

    Junto al faro se encuentra una pequeña laguna temporal llamada Cós des Síndic, protegida para evitar que los vehículos circulen sobre ella cuando permanece seca. Muy cerca también están las calas Presili y Tortuga, además de uno de los tramos del Camí de Cavalls.

    Existe una curiosa leyenda que dice que caminar sobre los charcos que se forman durante las noches de luna llena trae energía, fuerza y fertilidad.

    Yo, sinceramente, prefiero disfrutar del paisaje durante el día. Bastante impresionante es ya el lugar como para necesitar una leyenda más. 😄


    Arenal de Sa Mesquida

    Visitamos Sa Mesquida al atardecer y fue un broche perfecto para terminar el día.

    Esta playa, con forma de concha, está situada en un entorno muy apreciado por los aficionados al submarinismo gracias a la riqueza de sus fondos marinos.

    Nosotros simplemente nos sentamos un rato a contemplar el paisaje mientras caía el sol. Fue uno de esos momentos sencillos que hacen especial cualquier viaje.


    Arenal d’es Castell

    Nuestra última parada fue Arenal d’es Castell, una playa semiurbana muy popular entre las familias.

    A diferencia de otras calas más salvajes de Menorca, aquí encontraréis todos los servicios necesarios y un acceso muy cómodo. Sus aguas tranquilas y su amplia bahía la convierten en una buena opción para pasar unas horas de playa si viajáis con niños o simplemente buscáis un lugar donde relajaros sin complicaciones.

    Conclusión

    Menorca nos conquistó por su naturaleza, su historia y la tranquilidad con la que pudimos recorrerla en invierno. Es cierto que viajar en temporada baja implica encontrar algunos establecimientos cerrados, pero también permite disfrutar de la isla de una forma muy diferente, sin prisas y con una calma que en verano sería difícil encontrar.

    Si tuviera que quedarme con algunos lugares de este viaje, elegiría Ciudadela, el Faro de Cavallería, Monte Toro y el paisaje del Cabo de Favàritx. Pero, en realidad, creo que lo mejor de Menorca es recorrerla sin un plan demasiado rígido y dejarse sorprender por cada rincón.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • GRAN CANARIA-mi primera vez en las Islas y tú?

    GRAN CANARIA-mi primera vez en las Islas y tú?

    Era nuestra primera visita a las Islas Canarias y, desde el principio, nos recomendaron alquilar un coche para recorrer Gran Canaria con total libertad. Viajamos en septiembre, una época fantástica para disfrutar de la isla con buen tiempo y sin las aglomeraciones de otras fechas.

    Nada más llegar al aeropuerto encontramos numerosas empresas de alquiler de vehículos. Sin embargo, la compañía más popular de Canarias es CICAR. En nuestro caso habíamos realizado la reserva por Internet, aunque aun así tuvimos que esperar un rato en el mostrador para ser atendidos.

    Nos alojamos en el sur de la isla, cerca de Maspalomas, una de las zonas más cálidas de Gran Canaria. Gracias al coche pudimos recorrer la isla de punta a punta y descubrir lugares muy diferentes entre sí.

    (más…)
  • ALBARRACIN, pueblo turolense

    ALBARRACIN, pueblo turolense

    Dentro de la provincia de Teruel, Albarracín es una visita obligada. Se trata de uno de los pueblos medievales más bonitos de España, famoso por sus murallas de origen árabe, que todavía se conservan en muy buen estado.

    Nosotros estábamos de escapada por la zona y nos acercamos con nuestro propio coche. Fuimos a la aventura, por lo que no habíamos reservado para comer (os lo recomiendo completamente, es demasiado turístico), pudimos comer allí pero después de tener que esperar mucho tiempo al ir sin reserva.

    Aparcamiento y primeras recomendaciones

    A la entrada del pueblo hay dos aparcamientos. Como es un destino muy popular, especialmente los fines de semana y festivos, os recomiendo llegar temprano para encontrar sitio sin problemas.

    Junto a uno de los aparcamientos se encuentra la oficina de turismo, que permanece abierta hasta las 14:00 horas.

    Consejos para recorrer el casco histórico

    Si vais a recorrer sus calles, llevad calzado cómodo. El casco histórico está lleno de cuestas, escaleras y calles empedradas.

    Monumentos más fotografiados de Albarracín

    La muralla medieval

    Es imposible no verla, ya que rodea gran parte del pueblo. Incluso antes de llegar, desde la carretera, ya se puede contemplar. El conjunto es espectacular.

    La Catedral de San Salvador

    Construida en el siglo XVI, se encuentra en pleno casco histórico. Es uno de los edificios más emblemáticos de la localidad. La oficina de turismo organiza visitas guiadas.

    El Alcázar

    De aspecto similar a un castillo, se encuentra dentro del casco histórico. Es recomendable solicitar un mapa en la oficina de turismo para localizarlo fácilmente.

    Gastronomía en Albarracín

    Durante el paseo por el pueblo encontraréis numerosos restaurantes donde se come muy bien. Debido a la afluencia de visitantes, es recomendable reservar con antelación.

    Ruta fluvial del río Guadalaviar

    Una de las rutas más populares. El sendero discurre junto al río Guadalaviar, cruzando puentes y pasarelas.

    Desde el camino se pueden ver las casas colgadas, que recuerdan a las de Cuenca. Yo lo recorrí y lo tengo apuntado en uno de mis post, muy fácil de hacer y visual.

    Esta zona suele ser muy calurosa en verano, os lo recomiendo visitar en Otoño e Invierno.

    Naturaleza en la Sierra de Albarracín

    Ruta del Barranco de la Hoz

    Hay un post en el blog dedicado a ello, también fácil de hacer, fijaros que yo soy semi urbanita y he podido transitar por allí.

    Murallas de Albarracín

    Se puede recorrer parte de la muralla y visitar algunas torres.
    Accesos:

    • Calle del Chorro
    • Calle Subida a las Torres (junto a la iglesia de Santiago)
    • Portal de Molina

    Cascada del Molino de San Pedro

    También he escrito sobre ello en el blog, lo podéis buscar.

    Cascada del Molino Viejo

    Desde Albarracín se toma la carretera A-1704 hacia Royuela y Calomarde.
    Desvío hacia Royuela y la Vega del Tajo.
    El acceso está señalizado y hay aparcamiento cercano.

    Nacimiento del río Tajo

    El río Tajo nace en Fuente García, en Frías de Albarracín. En este lugar hay un monumento dedicado a las tres provincias que forman su cauce: Teruel, Guadalajara y Cuenca.

    Puntuación: 1 de 5.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • SALAMANCA, de luna de miel

    SALAMANCA, de luna de miel

    Mi luna de miel la organicé en dos partes. Una parte fue europea. Viajamos a través de un circuito por Francia, Holanda, Alemania y Luxemburgo. La otra parte fue por España pero por libre: Segovia y Salamanca.

    Pasamos un mes de abril en Salamanca capital. El ambiente era frío e incluso nevado en algunas zonas. Ideal para pasear y degustar de la gran gastronomía que hay por esta zona.

    La ciudad de Salamanca es fácil de recorrer a pie. En dos días, más o menos, la puedes visitar al completo.

    Os dejo un poco de Historia, su origen nació durante la Edad de Hierro en una aldea asentada en el cerro de San Vicente sobre el río Termes

    La repoblación medieval fue llevada a cabo por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI.

    A Salamanca se la conoce popularmente como «la ciudad dorada» o «Atenas española». Es además Patrimonio de la Unesco.

    Google Maps: casa de las conchas, universidad, catedral...

    Os describo un poco de los puntos más emblemáticos que tiene la ciudad para visitar de forma turística:

    UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

    Universidad de Salamanca

    Fue fundada en 1218, se considera una de las Universidades del mundo más antiguas.

    Alma Mater de las universidades hispanoamericanas y un importante referente mundial en enseñanza y difusión del español. Está ubicada en el Patio de Escuelas, por la parte trasera o enfrente de la Catedral Nueva.

    Exteriormente tiene una fachada principal muy singular. Existe la tradición de que si encuentras una «rana» en ella, aprobarás los exámenes.

    En su interior destaca la biblioteca, es la más antigua de Europa (fundada en 1254). Pero no es visitable, solo se puede ver desde un cristal.

    Dentro de la Universidad se puede hacer fotos y filmar.

    ¡Ojo! – La visita turística del interior de la Universidad es CARA, aproximadamente 10€ (si eres estudiante creo que tiene un descuento de un 50%), puedes ver aulas antiguas (la de Fray Luis de León, Unamuno, Fonseca…).

    Algo muy popular en España vinculada a esta Universidad es la Tuna.

    La Tuna Universitaria de Salamanca es la asociación de estudiantes más longeva y con más solera de la Universidad.

    Os dejo el link informativo: https://sac.usal.es/agrupaciones-musicales/tuna-universitaria/

    En una de mis escapadas por Italia, estuve en la plaza de San Marcos de Venecia por la noche con unas amigas. Allí me encontré a la Tuna Universitaria de Salamanca. 🙂

    PLAZA MAYOR

    Plaza Mayor

    Fue construida entre 1729 y 1756, se considera el núcleo de la ciudad. Diseñada por Alberto Churriguera.

    Está rodeada de edificios de estilo barroco y fachadas de color arenisco.

    Es una plaza llena de vida con eventos a casi cualquier hora del día. Nosotros estuvimos de tapas por los bares de la zona.

    El mejor momento para recorrerla a nivel fotográfico es al atardecer, cuando la luz dorada ilumina la plaza. En la época navideña la plaza se engalana de música, luces y adornos navideños. También se celebra aquí la feria del libro.. .

    CATEDRAL VIEJA Y NUEVA

    Catedral Vieja

    La Catedral Vieja se la conoce como la Catedral de Santa María, construida entre los siglos 12 y 14. Ubicada en la plaza Juan XXIII.

    Vale la pena visitarla tanto por dentro como por fuera.

    Os dejo información turística para organizar la visita:

    https://catedralsalamanca.org/visita-cultural/

    Catedral nueva

    La Catedral Nueva se construyó entre los siglos 16 y 18. Ambas catedrales están conectadas entre sí. Es la más alta de España con una altura de 110 metros.

    Está ubicada en la calle Benedicto XVI. Inicialmente la construyeron para sustituir a la antigua pero al final mantuvieron ambas catedrales.

    En una de las fachadas exteriores está la figura de un «astronauta» esculpido, también hay «una liebre» que se la conoce como el conejo de la suerte (hay tradición de pasarle la mano por encima…), una «langosta» y un «cangrejo de rio«, un « lince«, una «cigüeña«, un «dragón» (otros lo llaman diablillo o duende), una «figura antropomorfa» sujetando un cucurucho con varias bolas de helado, un «toro«..

    La renovación de una de las fachadas ocurrió en 1993. A raíz de que un escultor quiso modernizar una de las puertas, aparece la escultura del «astronauta». En el 2010 la fachada tuvo que ser restaurada de nuevo.

    Tiene muchísimas capillas y sepulcros de personajes históricos.

    Lo martes a partir de las 16h la visita turística es gratuita.

    Vale la pena visitar ambas. Además, es recomendable subir a las Torres (mejor ir temprano para evitar el calor) de la Catedral Nueva. Así podrás disfrutar de las vistas panorámicas de la ciudad.

    CASA DE LAS CONCHAS

    Casa de las conchas de Salamanca
    Casa de las conchas de Salamanca

    Data del siglo 15. Fue inicialmente construida en 1493 por Rodrigo Maldonado de Talavera. Él fue catedrático de Derecho y después rector de la universidad. Su hijo, Aria, la terminó en 1517.

    Ubicada en la calle Compañía, frente a la Universidad Pontificia. Al lado está la estatua del Maestro Salinas.

    En su fachada hay más de 300 conchas de piedra. Estas tienen un simbolismo vinculado a la Orden de Santiago. Representan el camino de Santiago. Además en la fachada puedes encontrar otros blasones como el de los Reyes Católicos.

    Anteriormente fue un palacio y actualmente alberga la biblioteca pública y es sede de actividades culturales. Entrada libre.

    Hay una leyenda en la que bajo una de las conchas de su fachada se encuentra una onza de oro, era costumbre en la construcción poner alguna moneda de oro en los cimientos, para atraer la buena suerte sobre el edificio

    PUENTE ROMANO

    Puente romano de Salamanca

    También conocido como el «Puente mayor del Tormes».

    Fue construido en el siglo I d.C durante el Imperio Romano. Posee 26 arcos. Los 15 más cercanos a la ciudad, conocidos como la Puente mayor o principal, son de origen romano. No se sabe con certeza cuándo. La piedra empleada para su construcción procede de una cantera de Béjar.

    Los 11 arcos más alejados de la ciudad son los más recientes. Este es conocido como Puente nueva o hispana. La piedra para su construcción procede de Ledesma. Tiene una longitud de unos 200m.

    Servía para conectar la ciudad de Salamanca con la Vía de Plata (ruta comercial).

    La vía de la Plata conectaba las calzadas romanas de Emérita Augusta. También conectaba Asturica Augusta. Estas eran las más importantes de la Península Ibérica.

    En la entrada del puente está la figura de un «verraco«, la estatua de piedra mas antigua de la ciudad. Su origen es en torno al siglo I a.C., ha tenido otras ubicaciones y restauraciones y desde 1993 está situado en el inicio del puente. También se puede admirar la figura del «lazarillo de Tormes«.

    El puente junto al toro y el árbol aparecen en el escudo de Salamanca.

    En 1931 fue declarado Patrimonio Nacional de la ciudad.

    Desde 1973 es de uso peatonal, exclusivamente.

    LA CLERECÍA Y EL COLEGIO MAYOR DE SAN BARTOLOME

    La Clerecía

    La Universidad Pontificia de Salamanca está ubicada en la Clerecía, construida entre los siglos XVI y XVII.

    Se la conoce como el Colegio Real de la Compañía de Jesús.

    Alberga una parte pública, iglesia y escuelas donde los jesuitas impartían clases, y una privada, donde vivían los religiosos. 

    Se recomienda subir a los campanarios para tener unas vistas espectaculares de la ciudad. Os aviso de que hay que estar en buena forma física. Además ya en lo alto, se puede uno asomar y admirar la estructura del edificio.

    La visita a la Universidad no se puede hacer por libre, tiene que ser guiada.

    Os dejo su enlace de visita turística:

    https://www.turismocastillayleon.com/es/arte-cultura-patrimonio/monumentos/iglesias-ermitas/clerecia

    Colegio de San Bartolomé

    El colegio Mayor de San Bartolomé fue fundado en 1401, está ubicado cerca del Campus Unamuno. También es conocido como Colegio Mayor de Anaya, Colegio viejo … .

    COMIDA

    Para comer tenéis muchos platos tradicionales como son:

    **»Las patatas meneás» o también conocidas como «revolconas». Están elaboradas a base de patata, ajo, pimentón, aceite y torreznos. Se sirve caliente.

    También las podéis encontrar en Ávila, Cáceres y del oeste de la Provincia de Toledo. En concreto, están en la comarca de Talavera de la Reina.

    *Tternera morucha. También conocida como «charra» o «salmantina».

    **»Chanfaina». Es un guiso hecho con las vísceras del cabrito o del chivo. Se cuecen junto con la cabeza y las patas. Incluye alcachofas, acelgas, lechuga y guisantes. Curiosidad: en Galicia denominan chanfaino al chorizo de sábado o sabadiego o a la pellejera (androya). En Cataluña y Valencia se denomina samfaina a una guarnición de tomate con pimiento o berenjena.

    **»Lentejas de armuña». Preparadas con longaniza ibérica.

    **»Jamón de Guijuelo». En la localidad salmantina de Guijuelo hay muchos secadores de jamón abiertos al turismo. Os dejo el enlace de uno de ellos: https://www.jamonturismo.es

    **»El hornazo». Ya lo probé en la Alberca. Masa que encierra un relleno. Se elabora con varios tipos de carnes de cerdo, frescas y curadas. Incluye filetes de lomo adobado, chorizo y jamón ibérico.

    **»Bollo maimón».  Bizcocho muy esponjoso que se puede servir solo o espolvoreado con una capa de azúcar glas

    CÓMO MOVERSE

    Lo mejor para visitar esta ciudad es patear. La mejor época es Primavera u Otoño. Siempre está repleta de gente, sobre todo estudiantes.

    El Casco antiguo es mayoritariamente peatonal, la estación de trenes y la de autobuses no están muy alejadas del centro.

    El servicio de taxis está operado por Radio Tele-Taxi, una asociación de taxistas con más de 35 años de existencia.
    Los taxis son de color blanco. Llevan unas líneas azules en las puertas. Además, el escudo de la ciudad y el número de licencia están impresos en ellas. En el techo se puede ver la luz de taxi.

    Todos estos taxis van equipados con taxímetro y sus tarifas están fijadas.

    Os dejo enlace informativo acerca de los autobuses: https://salamancadetransportes.com/informacion-de-lineas/lineas/

    La ciudad tiene una red de carril bici de unos 20 kilómetros.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

    Espero que os haya gustado 😘😘

  • BOSQUE DE BÉJAR

    BOSQUE DE BÉJAR

    Hice una escapada por la provincia de Salamanca y uno de los lugares que visitamos fue este jardín renacentista. Las visitas por libre se hacen los miércoles de 10:00 a 13:00 horas. La entrada es gratuita durante ese horario.

    Se entra por por la Puerta de la Justa, ubicada cerca del cuartel de la Guardia Civil.

    Su dirección para vuestro interés es: Camino del Bosque, s/n. Béjar, Salamanca.

    Si se desea contratar una visita guiada, hay que hacerlo presencialmente a través de la Oficina de Turismo de Béjar (plaza mayor), mínimo 8 personas. Su mail de contacto es: infoturismo@aytobejar.com

    El Bosque de Béjar fue declarado Jardín Artístico en 1946 y Bien de Interés Cultural en 1982.

    Forma parte de la Ruta Europea de Jardines Históricos, destacando su importancia y belleza a nivel continental.

    Se construyó bajo el mecenazgo de los duques de Béjar. Especialmente de Francisco de Zúñiga y Sotomayor en el siglo XVI. Querían un espacio de recreo al estilo de las villas italianas del Renacimiento.

    Dentro del Bosque de Béjar hay diversos elementos.

    Palacete del siglo XVI, antigua estancia estival de los duques.

    -El gran estanque que se encuentra en una gran isleta.

    Esta alimentado por una regadera de tres kilómetros desde la Garganta del Oso (enclavado en el Parque Regional de la Sierra de Gredos. Localizado entre las montañas de Candelario y sierra de Béjar).

    Antes se usaba para paseos en barca.

    Capilla del Cristo de la Expiración. Está ubicada detrás del palacete, fue construida en el siglo XIX. Este pequeño oratorio albergaba una imagen del Cristo de la Expiración, venerada por los habitantes y visitantes de la villa.

    -Las Caballerizas fueron erigidas durante el siglo XIX. Se encuentran junto a la Capilla. Inicialmente se usaban para guardar el ganado bovino.

    Casa del Bosquero o Casa de los oficios, está situado junto al Palacete. Se construyó en el siglo XVI.

    Recomiendo perderse por los jardines, muy bien cuidados y con otros detalles arquitectónicos por allí y por allá. Al fondo se puede ver la sierra de Béjar.

    Para la realización de este jardín se desvió el curso natural de un arroyo. Este arroyo venía de la Garganta del Oso. A través de una larga acequia, se trajo el agua para abastecer las fuentes y llenar el estanque. El agua también se utilizó para regar los campos. Además, alimentaba la fábrica ducal que se dedicaba al tintado de paños.

    La fábrica fue fundada en el siglo XVIII bajo el impulso de los Duques de Béjar. Aprovechó las aguas del río Cuerpo de Hombre, ideales para el lavado y tintado de lanas. En 1592, se estableció una fábrica de tintes, y en 1595 se adquirió un molino para potenciar esta actividad .Usaron el agua limpia de los ríos para los procesos de lavado y teñido. También contaron con la mano de obra local experta en labores textiles.

    En 1782, el rey Carlos III concedió a Diego López la autorización para teñir paños en su fábrica. Esto rompió el monopolio ducal sobre el tinte.

    En 1788, otra Real Cédula le permitió colocar en la fachada el escudo real con la inscripción «Real Fábrica de Diego López».

    El Museo Textil de Béjar, ubicado en la antigua estación de ferrocarril, ofrece una visión detallada

    Relacionado: https://atomic-temporary-165282703.wpcomstaging.com/espacio-natural-de-covalagua-palencia/

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

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  • FRÓMISTA: de ruta por la Villa del Milagro Palentina

    FRÓMISTA: de ruta por la Villa del Milagro Palentina

    Hicimos una escapada por la provincia de Salamanca, Valladolid, Palencia y acabamos aquí. .

    Estábamos hospedados en la localidad palentina de Campos, a unos 23 minutos en coche de Frómista, la cual está a 20 minutos de Palencia y 15 minutos de Carrión de los Condes y Osorno.

    Se la conoce como la Villa del Milagro.

    «Una antigua leyenda del Camino de Santiago cuenta que Pedro Fernández de Teresa pidió dinero a un judío de la villa y, al no devolverlo a tiempo, fue excomulgado.

    Años después, enfermo y arrepentido, pidió confesión. Pero al recibir la Sagrada Forma, esta quedó milagrosamente adherida a la patena, sin poder separarse.

    Solo al recordar que nunca se había confesado tras saldar su deuda, y hacerlo por fin, pudo recibir otra Forma. La original nunca se despegó, y hoy la patena —junto con la estola del sacerdote— se conserva en el museo de la iglesia de San Pedro.»

    Frómista es una villa de Palencia que pertenece a la Tierra de Campos, vinculado al Camino de Santiago (concretamente el Camino Francés, ver más en: https://www.caminodesantiago.gal/es/planifica/las-rutas/camino-frances ).

    También es paso en el Camino Lebaniego castellano, que une la Catedral de Palencia con Santo Toribio de Liébana en Cantabria.

    Tiene una ciudad hermanada en la provincia de Pontevedra, Tuy, por ser el lugar donde falleció el patrono común de las dos ciudades, San Telmo. Además, en el casco histórico de Frómista hay una plaza en honor a esta ciudad.

    Es una localidad pequeña, fácil de recorrer, donde su joya arquitectónica más importante es la Iglesia de San Martin de Tours (construida hacia el 1066). La Iglesia ha sido declarada Monumento Nacional en el año 1894 y Bien de Interés Cultural en el 1982 por ser uno de los templos románicos más completos de Europa.

    Iglesia de San Martín de Tours en Frómista, un monumento románico destacado en la provincia de Palencia, España.

    La iglesia de San Pedro fue construida en el siglo XV. En su interior alberga el Museo de arte sacro y se puede ver la patena de la leyenda antes mencionada.

    La iglesia de Santa Maria del Castillo, esta ubicada donde antes estaba el castillo, también fue construida en el siglo XV. En su interior hay un museo multimedia con Historia de la villa.

    La ermita de Santiago se encuentra en las afueras de la villa en lo alto de un cerro, dentro hay una talla románica de la Virgen del Otero que data del siglo XIII.

    Desde la oficina de turismo (la cual se encuentra en la esclusa cuádruple y antes la antigua casa del esclusero, el cual se ocupaba de manejar las compuertas) se puede reservar visitas guiadas.

    Horario de apertura

    Lunes a Sábado: 9:30 a 14:00 horas y de 16:30 a 19:00 horas (En invierno se cierra a las 18:00 horas)
    Domingos: 9:30 a 14:00 horas

    Más información contactar en el teléfono 672 14 69 94.

    Email: turismo@fromista.com

    El tramo más impresionante del Canal de Castilla son un conjunto de esclusas ovaladas que salvan un desnivel de casi 15 metros mediante cuatro vasos consecutivos. Desde allí aún pueden verse las antiguas sirgas, los caminos por los que mulas y bueyes arrastraban las barcazas siglos atrás.

    Fue construido entre el siglo XVIII y XIX, permitió sacar el trigo de Tierra de Campos hacia el norte minero de la península y hacia los puertos cántabros, de donde sería exportado a otros mercados. Fue vía fluvial importante que quedó relegado por la aparición del ferrocarril, de menor coste y mayor capacidad de carga.

    A través de la Oficina de Turismo se puede reservar viajes (6,5 km y 3,5 Km) en el barco eléctrico: «Juan del Homar», recorre casi cuatro kilómetros junto al camino.

    Va desde el embarcadero de Frómista, situado junto a la cuádruple esclusa, hasta el término municipal de Boadilla del Camino. Un recorrido que transcurre paralelo al Camino de Santiago.  

    En la esclusa 21 hay restos de la cimentación de la fábrica de harinas y de la casa del esclusero.

    Otro elemento arquitectónico para visitar es el acueducto del río Ucieza con tres arcadas de medio punto. Se conserva la totalidad de la obra hidráulica original, construido en sillería de piedra caliza. En esta zona se mantienen dos arquetas de riego conocidas como Carreboadilla y Carrebacas.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

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  • SALINILLAS DE BURADÓN

    SALINILLAS DE BURADÓN

    Salinillas de Buradón (en euskera Buradon Gatzaga) está enclavada en plena Rioja Alavesa y pertenece al municipio de Labastida.

    Como ya sabéis, me encanta visitar los lugares con historia medieval, sus castillos, sus murallas… y este es, sin duda, uno de esos rincones que no puedo dejar de recomendaros.

    Fundada en 1264 por Alfonso X el Sabio. Algunas fuentes citan a Sancho IV. Salinillas nació como villa fortificada en plena frontera entre Castilla y Navarra.

    Con el tiempo, perdió su condición de villa. Pasó a convertirse en señorío. Primero estuvo bajo los señores locales de Salinillas de Buradón. Posteriormente, quedó bajo el poder de los influyentes Condes de Oñate.

    La historia sigue viva en cada piedra del pueblo. El Camino de Santiago pasa por aquí. Concretamente, es la ruta del Camino del Interior. Es la última localidad alavesa antes de adentrarse en tierras riojanas. El tramo que lo atraviesa discurre entre viñedos. Está cerca del monte Cabrera. Nos lleva hasta las afueras del núcleo urbano.

    Uno de los grandes tesoros de Salinillas es su muralla medieval, de la que todavía se conserva buena parte. Declarada Bien de Interés Cultural, esta muralla estaba originalmente reforzada por cuatro puertas, de las cuales hoy se mantienen en pie dos:

    • La Puerta del Norte o de Toloño
    • La Puerta del Camino Real

    Ambas fueron renovadas entre los siglos XVI y XVII y están construidas en mampostería. Actualmente están catalogadas como monumento nacional de Euskadi, y representan un símbolo de su resistencia y legado.

    El entorno natural que rodea la villa es espectacular. La villa descansa al abrigo de la Sierra del Toloño. Este sistema montañoso cruza las provincias de Burgos, La Rioja, Álava y Navarra. Esta sierra no solo ofrece paisajes inolvidables, sino también rutas senderistas ideales para desconectar y reconectar.

    El nombre del pueblo proviene de un antiguo manantial salino, junto a las murallas. De este manantial se extraía sal desde el siglo XII hasta el siglo XIX. Actualmente, ese manantial sigue activo y se utiliza para producir salmuera para conservas.

    Además, el lugar cuenta con un manantial de aguas sulfurosas, al que se atribuyen propiedades curativas: dolencias cutáneas, reumatismos, neuralgias… Un verdadero spa medieval en plena naturaleza. Las cuatro terrazas de salinas siguen en activo. Son otro testimonio vivo de la historia. Reflejan el trabajo tradicional del pueblo.

    Al cruzar la Puerta del Norte, entramos en un entramado urbano. Está articulado en torno a cuatro pequeñas plazas. Estas plazas recorren el casco amurallado de norte a sur.

    Desde la Puerta del Camino Real, se pueden ver los escudos de los Ayala y los Sarmiento. Estos están esculpidos en piedra. Esto es un testimonio del pasado señorial del lugar.

    Salinillas también tuvo una judería, activa hasta la expulsión de los judíos en 1492. Hoy, aún se conservan casas blasonadas, soportales populares y ese aire de autenticidad que nos transporta varios siglos atrás.

    Entre los edificios que no te puedes perder y que yo puedo recomendar están:

    • Palacio de los Condes de Oñate: del siglo XVI, incorpora la Torre de los Sarmientos (siglo XIV). Aunque solo se conservan los muros y la torre, su porte sigue imponiendo.
    • Iglesia de la Inmaculada Concepción: del siglo XVI. Tiene un pórtico barroco y un campanario robusto. Sus sepulcros pertenecen a linajes como los Vélez de Guevara y los Acuña.
    • Hospital de Santa Ana: siglo XIV, acogía a los peregrinos del Camino de Santiago. S

    En julio, Salinillas se transforma para celebrar sus jornadas medievales. Durante estas jornadas, el pueblo se llena de espectáculos y trajes de época. También hay muestras de oficios antiguos y elaboración de productos tradicionales. Es un viaje en el tiempo en toda regla.

    Por otro lado, su patrón, San Juan Degollado, se celebra el penúltimo fin de semana de agosto.

    Las fiestas comienzan con el descenso del santo. Luego continúan con una programación de actos populares. Estas actividades culminan con una gran comida compartida.


    Antiguamente, los vecinos traían alimentos de sus propias huertas extramuros. Esto creaba una gran mesa comunitaria. Esta costumbre aún hoy sigue muy presente en el espíritu de la fiesta.

    La tradición vinícola está profundamente arraigada en Salinillas. Las bodegas se ubican sobre todo en el barrio de El Pilagar, fuera de las murallas.
    Allí se celebran las Jornadas de Bodegas Abiertas.

    Por 8€, puedes adquirir una copa con 5 tickets. Estos tickets te permiten degustar vinos de nueve bodegas locales. Los vinos son acompañados de tentempiés.

    Este evento busca revivir la tradición vitivinícola de la zona.


    🚗 Recomendaciones prácticas

    Al principio del pueblo, extramuros, hay un aparcamiento de tierra gratuito donde se pueden dejar los vehículos. Está disponible las 24 horas.

    También es posible aparcar frente al bar y restaurante “El Rincón de Buradón”.


    Puntuación: 1 de 5.

    Puntuación: 1 de 5.

    Gracias por leerme.

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