Esta zona es uno de los espacios verdes amplios que tenemos cerca de Bilbao, Barakaldo y uno de mis lugares de escapada estrella para pasear, hacer deporte .. . En verano es lugar para hacer barbacoas. Por eso recomiendo ir bien pronto para disfrutar de la naturaleza. El monte tiene una altura de 301 metros. Es uno de mis lugares estrella para pasear con mi mascota. copio el acceso: «Desde el municipio de Loiu ascendemos por la BI-3704 en dirección al Alto de Unbe. Pasado un kilometro encontramos una desviación, a nuestra izquierda, que enfila hacia la Universidad de Leioa por la BI-3731. Tomamos esta ultima dirección desviándonos de nuevo a la izquierda a los pocos metros para acceder inmediatamente al área recreativa Akarlanda».
En este monte se encuentra el lugar de esparcimiento llamado AKARLANDA.
Si tiramos un poco de Historia, es interesante conocer que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX aquí había una tejería y una cantera . Dentro del parque hay un actividad de pago muy original: un parque de aventuras y tirolínea, se llama Forestal Park, os dejo la web informativa: https://turismovasco.com/bizkaia/que-ver-bizkaia/forestal-park-bilbao/
Además muy cerca se encuentra el Santuario de la Virgen de Unbe, os copio el acceso:
«Alcanzamos el Alto de Unbe y continuamos por la carretera BI-3704 hacia Urduliz. Pasado el kilometro 15 encontramos a mano derecha de la vía una desviación señalizada «a la casa de la virgen». Una estrecha carretera desciende por la ladera norte del monte Unbe acercándonos al lugar.»
Una pequeña casita acoge en su interior la capilla donde se venera la imagen de la milagrosa virgen de Unbe. Cerca hay una fuente donde se acumulan las aguas de una pequeño arroyo. El agua no es potable pero una serie de grifos permiten a los visitantes lavar, como es costumbre, la cara y los pies de las personas enfermas.
El Pirineo Navarro es una joya del norte de España: pueblos medievales, montañas llenas de leyendas, cuevas misteriosas y una gastronomía para chuparse los dedos. Aquí te cuento qué ver, basándome en los lugares que he visitado y que más me han impresionado.
1. Burgui, el pueblo de los oficios
Uno de los pueblos más bonitos del Pirineo Navarro. Su puente medieval sobre el río Esca es una auténtica postal.
Gracias al voluntariado de sus vecinos, aquí puedes descubrir cómo trabajaban los antiguos artesanos. Yo visité el oficio de Nevero, en una antigua nevera medieval donde se almacenaba la nieve para venderla en verano.
2. Roncal
Además de callejear entre sus casas de piedra, hay que probar el Queso del Roncal con Denominación de Origen, uno de los más reconocidos de Navarra.
3. Elizondo, capital del Valle de Baztán
Elizondo combina tradición, literatura y gastronomía.
Tradición: su fiesta más importante es el Baztandarren Biltzarra, que reúne a los 15 pueblos del valle en bailes y desfiles.
Historia y arquitectura: abundan las casas señoriales y palacios.
Gastronomía: no dejes de probar su chocolate con avellanas enteras y el famoso txantxigorri, un dulce típico que aparece en la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo.
👉 Curiosidad literaria: muchas escenas de El Guardián Invisible se ambientan aquí.
4. Cuevas de Urdazubi-Urdaz
Naturaleza subterránea en estado puro. Sus formaciones son espectaculares y la visita está muy bien organizada.
Lesaka es uno de los pueblos más pintorescos del Pirineo Navarro. Destaca el puente de piedra sobre el río Onín y la torre Kaxerna o Zabaleta, que se alza majestuosa junto a él.
6. Zugarramurdi
Uno de los lugares más mágicos de Navarra. Aquí puedes visitar tanto el Museo de las Brujas como las famosas cuevas donde se celebraban los akelarres.
Accesible desde Lekunberri o desde Uharte-Arakil, donde cada año se celebra el Artzai Eguna (día del perro pastor).
Lo más destacado es el Santuario de San Miguel de Aralar (siglo XII). Además de su belleza románica, está rodeado de leyendas medievales como la de don Teodosio de Goñi y sus cadenas, liberado por San Miguel tras vencer a un dragón.
9. Orreaga – Roncesvalles, inicio del Camino de Santiago
Pequeño en tamaño, pero enorme en historia. Aquí comienza el Camino de Santiago francés.
Puedo recomendar:
**La Colegiata de Santa María (siglo XII), donde descansan los restos de Sancho VII, “el Fuerte”.
**El antiguo hospital de peregrinos.
**Monumentos como la Rosa del Camino y la piedra que recuerda la batalla de Roncesvalles (año 778), donde los vascones derrotaron a Roldán, sobrino de Carlomagno.
🍴 Tips de dónde comer en Roncesvalles: recomiendo el Menú del Peregrino en Casa Sabina (web). La trucha con jamón es espectacular.
10. Isaba, en el valle de Roncal
Uno de los pueblos más bonitos para desconectar en plena montaña. Calles empedradas, casas tradicionales y un entorno natural perfecto para rutas de senderismo.
ÚLTIMAS RECOMENDACIONES
*Lleva calzado cómodo: muchos pueblos tienen calles empedradas.
*Reserva con antelación en temporada alta, sobre todo en Roncesvalles y Elizondo.
*No te vayas sin probar el Queso del Roncal y los txantxigorris.
El Regato (en euskera: Errekatxo) es uno de los pulmones verdes de Barakaldo. Es un valle donde naturaleza, historia y tradición se mezclan. Situado al sur del municipio, cruzando la autopista Bilbao‑Santander, es perfecto para pasear, hacer deporte o disfrutar con mascotas.
Desde el centro de Barakaldo son apenas 6 km. Se tarda menos de 15 minutos en coche. El recorrido a pie es de alrededor de 1 hora y 10 minutos.
Disfruta de Gorostiza, corazón de El Regato
Gorostiza alberga un polideportivo completo con piscina climatizada y exterior, canchas de tenis, frontones, rocódromo, gimnasio y bar‑restaurante. La zona residencial incluye colegio y amplios espacios verdes para pasear, hacer deporte o descansar.
Horarios del polideportivo/piscinas: lunes a sábados de 08:15 a 22:00. Domingos y festivos según temporada.
Rutas y senderos de El Regato
El valle ofrece rutas para todos los niveles:
PR-BI 210 (ruta de los pantanos): 12 km ida y vuelta, dificultad media-baja. Bordea el embalse de Gorostiza y el río Castaños.
Vuelta circular al pantano del Regato: 5,49 km, desnivel 29 m, ideal para mascotas sujetas.
Ruta Gorostiza – sendero Basatxu – Regato (circular): 11,14 km, desnivel 342 m.
El Regato – Ganeran – regreso: semirrecta, mayormente pistas forestales, tramo exigente hacia Ganeran.
Retuerto – Gorostiza – El Regato: 8,25 km, desnivel 110 m, mezcla urbano y naturaleza.
Consejo: lleva agua, protección solar y calzado adecuado. Evita días de lluvia.
La Fiesta de la Cereza se celebra anualmente desde 2006 y recupera tradiciones históricas interrumpidas tras la Guerra Civil. La última edición tuvo lugar el 7 de junio de 2025.
Durante la fiesta:
Transporte: KBus reforzado, con salidas cada 30 minutos.
Actividades deportivas tradicionales:
Aizkolaris:
Deporte rural vasco, personas especializadas en cortar troncos con hacha. Se enfrentan a troncos colocados horizontal o verticalmente, que deben cortar lo más rápido posible.
Actualmente es un deporte profesionalizado, con campeonatos, reglas, árbitros y patrocinadores.
Las hachas se fabrican de forma artesanal y se afilan con precisión antes de cada competición.
Barrenadores:
Perforación de piedra con barreno y mazo.
Son competidores que demuestran fuerza, coordinación y precisión perforando piedras o troncos con una barra metálica. Los participantes usan una barra de acero (barreno). Con ella, hacen un agujero en una piedra o bloque. Golpean con un mazo o martillo pesado. El objetivo es perforar lo más profundo posible. Los barrenadores eran obreros que perforaban la roca a mano para colocar cartuchos de dinamita en las minas o canteras.
Txingas:
Transporte de pesas de hierro. Los participantes deben caminar cargando una pesada pesa de hierro en cada mano. Deben hacerlo sin soltarlas.
Cada pesa de hierro suele pesar entre 25 y 50 kilos. En competiciones profesionales, cada masa puede superar los 60 kg por mano.
El objetivo no es levantar, sino transportar: se trata de aguantar el máximo recorrido posible sin dejar caer los pesos. Su origen fue cuando los baserritarras (campesinos) transportaban cubos de leche, piedras, o hierro en las manos por los caseríos.
Soka-tira:
Tira‑cuerda entre equipos. Las competiciones más conocidas se celebran en Azpeitia, Tolosa, y Lekeitio, además de las exhibiciones festivas en muchos pueblos.
Dos equipos (normalmente de 8 personas cada uno) se colocan en lados opuestos de una cuerda gruesa. En el centro del campo hay una marca o línea de referencia. El objetivo es arrastrar al equipo contrario hasta hacer que la marca central cruce una línea en su favor.
Tiene versiones internacionales: “tug of war”.
Gastronomía en El Regato
Opciones destacadas:
Birika Jatetxea: cocina vasca y fusión peruana, ideal para celebraciones. Antes aquí estaba el restaurante Erreka, lugar de bodas de mi familia.
Taberna Txikia: pintxos y tapas, ambiente informal.
Consejo: reserva en Birika Jatetxea para fines de semana o grupos grandes.
Actividades al aire libre
Los embalses permiten paseos, pesca ligera y momentos de tranquilidad. La combinación de rutas, zonas verdes y espacios deportivos hace de El Regato un lugar perfecto para desconectar.
Accesibilidad y consejos prácticos
Transporte: coche, andando o KBus.
Mascotas: algunas rutas permiten perros sujetos; respeta a los demás visitantes.
Seguridad: evita días de lluvia, calzado antideslizante recomendado.
Mejores horas: temprano por la mañana para rutas largas o verano.
Resumen: El Regato combina naturaleza, historia, cultura y gastronomía, convirtiéndose en un destino ideal dentro de Barakaldo.
Hace poco hicimos una escapada por Cantabria con mis perros. Nos alojamos en Liermo, un pequeño pueblo de interior de esos que hoy ya casi no existen: solo casas, ni tiendas, ni bares, y la iglesia tampoco precisamente al lado.
La idea era clara: desconectar y descansar.
Eso sí, descansar no está reñido con conocer lugares nuevos ni con empaparse de historia con mayúsculas. Y desde Liermo estábamos muy bien ubicados, rodeados de sitios que llevaba tiempo queriendo visitar. Así que empezamos por Santoña.
Dónde está Santoña y por qué es tan cómoda de visitar
Santoña se encuentra a unos 23 kilómetros en coche, es pequeña, bastante llana y muy fácil de recorrer andando, incluso yendo con perros. Además, está rodeada de montañas, lo que le da un carácter muy especial.
Limita:
al norte con la playa de Berria
al sur con la playa de San Martín
al este con el Monte Buciero
al oeste con el puerto pesquero y la marisma
Está situada a 45 km de Santander y 70 km de Bilbao, con buenas comunicaciones a través de la A-8.
Aparcar en Santoña: fácil, pero con matices
Dejamos el coche en un parking cubierto, vigilado y gratuito, situado entre la Plaza de Toros y el Puerto Pesquero, en la calle Dársena (zona centro / pesquera).
Tiene acceso para sillas de ruedas, aunque las plazas son algo estrechas y se llena con facilidad.
Nosotros fuimos un sábado, día de mercadillo, pero por suerte no nos perjudicó demasiado.
El mercadillo se instala en la zona de la estación de autobuses (Colegio Macías Picavea / Instituto Las Marismas).
👉 Importante: Aparcar en Santoña es gratis todo el año, pero al ser pequeño y muy visitable, en verano se llena rápido.
Un paseo con perros por el puerto… y mucha historia
Tras dejar el coche, empezamos a pasear con los perros por todo el paseo del puerto, una zona amplia y agradable.
Aquí es imposible no darse cuenta de algo:
El negocio principal de Santoña es la anchoa.
Hay conserveras, bares, tiendas especializadas… todo gira en torno a ella.
Un poco de historia de la anchoa
A finales del siglo XIX, sicilianos en busca de nuevos caladeros se asentaron en Santoña con su industria conservera. Convirtieron al pueblo en una de las zonas pesqueras de mayor producción de Europa, y a la anchoa en el modo de vida de muchas familias.
Tradicionalmente, mientras los hombres salían a la mar, las mujeres se quedaban en tierra realizando las labores de preparación del bocarte para la conserva.
Fue entonces cuando llegaron las técnicas italianas de salazón, que revolucionaron el tratamiento de la anchoa.
Anchoa, bocarte y boquerón: no es lo mismo
Aunque sean la misma especie (Engraulis), la diferencia está en la preparación:
Anchoa: pescado en sal. Sabor fuerte.
Boquerón: pescado fresco marinado en vinagre. Blanco y de sabor más suave.
Bocarte: pescado fresco, sin elaborar.
La mejor anchoa del Cantábrico se obtiene entre abril y junio, antes del desove.
Cada año, Santoña celebra una cata-concurso para elegir la mejor anchoa del año junto a la Cofradía de la Anchoa de Cantabria.
Muy cerca del parking se encuentra el Edificio Mirador de las Marismas, un edificio curioso con forma de trasatlántico.
Se puede subir libremente a su cubierta y disfrutar de vistas al puerto, la bahía y las marismas. Alberga el Centro de Visitantes del Parque Natural.
La ubicación del edificio no tiene pérdida, está entre el puerto pesquero y el deportivo.
Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel
Con más de 4.000 hectáreas, es uno de los enclaves de mayor diversidad biológica de España: más de 20.000 aves de 120 especies, pequeños mamíferos y una flora singular.
Una ruta sencilla y muy recomendable discurre sobre los diques de la Marisma de Bengoa, con unos 2,3 km y unas 2 horas de recorrido, sin dificultad.
Los acantilados como la Punta El Fraile del Monte Buciero sirven de refugio para muchas de las aves que pasan por estas marismas que los utilizan como lugares de cría.
La mejor manera de ver las marismas es siguiendo el recorrido establecido y que discurre sobre los diques de la Marisma de Bengoa, al norte del casco urbano de Santoña y por un camino que discurre paralelo a la carretera C-629.
Playas y rincones singulares
Playa de Berria: extensa, salvaje y llena de dunas, situada entre el Monte Brusco y el macizo Buciero. Muy cerca se encuentra el Penal del Dueso, una cárcel de película.
Mide poco más de dos kilómetros.
Escultura del Sulero: homenaje al esfuerzo de los pescadores.
Playa de San Martín: situada en pleno casco urbano. Se accede desde el paseo marítimo. Se encuentra en la costa de Trasmiera, junto a la desembocadura del río Asón, en la margen izquierda de la ría de Treto. Estábamos fuera de época de playas (dispone de vigilancia de Cruz Roja desde el 15 de junio al 15 de septiembre) y vi algún dueño paseando con el perro por la playa, pero realmente está prohibido el acceso de los perros
Fortificaciones y monumentos
Santoña está rodeada de fuertes y baterías militares:
Fuerte de San Martín (siglo XVII), dotado con 4 cañones que ha sufrido asaltos, incendios y reconstrucciones e incluso grandes modificaciones por ejércitos extranjeros, como la que realizó el ejército francés. Como curiosidad es uno de los pocos fuertes napoleónicos de la península y fue considerado territorio francés, ya que estuvo regentando por ellos hasta 1814. También fue llamado el Gibraltar del norte y fue la plaza preferida por Napoleón en el Cantábrico.
Batería baja de Galvanes.
Nos lo encontramos al fondo del paseo. Antiguo fuerte ubicado en un espolón al norte del pueblo. Se puede acceder desde la carretera que pasa por debajo del Fuerte de San Martín y a través de una escalera de hierro de unos 10 metros aproximadamente.
Virgen de los Marineros, patrona del puerto.
La virgen del puerto es la patrona de Santoña y las siete villas, subiendo al fuerte de San Carlos, Desde allí despide a los marineros que salen a faenar y los recibe a su vuelta.
Fuerte de San Carlos, se encuentra a 200metros de la efigie en piedra de la virgen del puerto. Fue construido en 1689 a los pies del monte Buciero, era el primer obstáculo en el acceso a la bahía. Tiene una superficie total de 33440 metros cuadrados. En 1992 fue declarado Bien de Interés Cultural, actualmente es de titularidad particular.
Monte Buciero, con 376 m de altura, cuyo punto más alto es el Pico Ganzo.
También destacan:
Monumento a Juan de la Cosa, navegante y cartógrafo del siglo XV.
Conocido por haber diseñado el primer mapa del mundo que mostraba los territorios descubiertos en América. El monumento fue construido en 1949: dos grandes columnas dóricas que representan las columnas de Hércules. En ellas se pueden observar los escudos de los Reyes Católicos y la carabela Santa María, la nave que Juan de la Cosa armó para la travesía de Colón.
Monumento a Luis Carrero Blanco, una presencia polémica y muy visible.
Este monumento construido en 1976 es una escultura de 40 metros de altura que cuando la vimos nosotros, había sido pintarrajeada con los colores y bandera de la república. Las estatuas que acompañan al monumento, representan supuestamente las cuatro virtudes cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Símbolo para la ultraderecha.
Centro de Santoña: plazas, dulces y vida local
Paseando por el centro picamos algún dulce, empanada y bocadillo vegetal.
Los puntos sociales más animados son la Plaza de San Antonio y la Plaza de Abastos.
En la Plaza de San Antonio se encuentra el quiosco de música, construido en 1928 con materiales del antiguo penal.
Faro del Caballo: el imprescindible
Nos recomendaron hacer el tour en barco por la bahía con perros, pero finalmente no lo hicimos. Hay numerosos tours en el puerto con esta opción. Los barcos salen cada hora desde el muelle frente al Monumento a Juan de la Cosa, en el Paseo de Pereda de Santoña. El primero parte a las 11:00 y el último a las 19:00 horas. El recorrido dura unos 90 minutos. En julio y agosto hay servicio todos los días, el resto del año solo los fines de semana.
Desde el puerto salen barcos cada hora que permiten ver el Faro del Caballo desde el mar.
Este faro, de casi 14 metros, estuvo activo hasta 1993. Los peldaños que dan acceso fueron colocados por los reclusos del Penal del Dueso a finales del siglo XIX.
La ruta a pie implica:
763 escalones de bajada (y luego subida),
unos 8 km ida y vuelta,
y un desnivel acumulado de 475 metros.
Consejo: madrugar, a partir de las doce del mediodía se llena de gente.
Fiestas de Santoña
Carnaval de Santoña, famoso por el Juicio en el Fondo del Mar.
Virgen del Puerto (8 de septiembre), fiesta grande del pueblo.
Fiestas del Monte y verbenas de verano, ambiente sin saturar.
Este rincón se encuentra en la provincia de Burgos, dentro del Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, muy cerca de Pesquera de Ebro. Se trata de un espacio protegido de gran valor paisajístico y ecológico, considerado uno de los cañones fluviales más espectaculares del norte de España.
Para llegar, hay que tomar la carretera que conduce a Pesquera de Ebro. Aproximadamente un kilómetro y medio antes de entrar en el pueblo, verás a la izquierda una pequeña zona de aparcamiento con capacidad para 8–10 vehículos. Aunque es un parking reducido, suele haber espacio disponible.
Desde el aparcamiento, basta con cruzar la carretera con precaución. A la derecha comienza un sendero escalonado que conduce directamente a los dos miradores principales. El recorrido es corto, claro y apto para todos los públicos.
Qué ver desde los miradores
Las vistas desde los miradores son, sencillamente, impresionantes. Desde aquí se puede observar cómo el río Ebro se abre paso entre las imponentes paredes rocosas del cañón, dibujando uno de los paisajes más sobrecogedores de Burgos.
Además, este enclave es un punto privilegiado para la observación de aves, especialmente del buitre leonado. La zona alberga una de las mayores colonias de esta especie en Castilla y León, por lo que es muy habitual verlos planear sobre el cañón.
Junto al segundo mirador encontrarás paneles informativos que, aunque algo castigados por el paso del tiempo, siguen ofreciendo datos interesantes sobre la geología, la fauna y la importancia natural del entorno.
Otras rutas de senderismo por el Cañón del Ebro
Si te apetece ir más allá de los miradores, la zona ofrece numerosas rutas de senderismo. Una de las más populares es la que une Pesquera de Ebro con Valdelateja, recorriendo a pie el corazón del cañón y permitiendo disfrutar del paisaje desde dentro.
Wikiloc es una plataforma muy útil para consultar desniveles, tiempos y opiniones de otros senderistas, especialmente si visitas la zona por primera vez.
Para cerrar
Un paseo corto, accesible y con unas vistas que se quedan grabadas. El Cañón del Ebro, en Burgos, es uno de esos lugares que demuestran que no siempre hace falta caminar muchos kilómetros para disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Estábamos de escapada familiar y un poco de casualidad acabamos en Elorrio1 .
Cómo llegar
Elorrio se encuentra a unos 40 kilómetros de Bilbao, unos 35-40 minutos en coche por la AP-8 y la BI-632. También se puede llegar en autobús Bizkaibus, con trayectos de aproximadamente una hora desde Bilbao (vía Durango).
Está en el extremo oriental de Bizkaia, casi tocando Gipuzkoa.
Elorrio es una de las villas más antiguas del País Vasco. Fue fundada oficialmente en 1356 por Don Tello de Castilla, hermano del rey Enrique II de Trastámara. Su objetivo fue reforzar la frontera del Duranguesado y controlar el paso comercial entre Castilla y el Señorío de Bizkaia.
Antes de su fundación, ya existían caseríos y vida rural alrededor de Argiñeta. Hoy, tumbas medievales cubiertas de musgo descansan entre los robles. Elorrio, desde sus orígenes, ha sido tierra de raíces profundas.
Gente ilustre y alma culta
Elorrio puede presumir de haber visto nacer a varias personas influyentes. Entre ellas se encuentran Ignacio María de Loyola y Arteaga, marqués de Valmediano y político del siglo XIX. También está Antonio de Trueba, escritor y poeta costumbrista. Más recientemente, el pintor José María Urcelay y la soprano Ainhoa Arteta tienen vínculos familiares con la zona. Ane Igartiburu también nació en este pueblo. Según cuentan, es habitual verla haciendo footing por la “ruta del colesterol 2” o participando en fiestas del Ibilaldia 3.
Calles empedradas y casas blasonadas
Como siempre digo: lo mejor es callejear. El casco histórico de Elorrio es una joya. Sin exagerar, es una de las zonas monumentales más bonitas que he visto en Euskadi. Eso sí, conviene llevar calzado cómodo. Las calles están empedradas y cada paso obliga a mirar hacia arriba. Así, no se pierden los escudos familiares tallados en piedra. También se aprecian las fuentes barrocas. Las casas solariegas parecen contar su propia historia.
El Palacio de Tola
Entre los edificios más destacados está el Palacio de Tola, también conocido como Casa Tola, del siglo XVII. Situado frente a la Basílica de la Purísima Concepción, fue mandado construir por la poderosa familia Tola. Su fachada de piedra exhibe un renacimiento tardío. También incorpora detalles barrocos. Luce con orgullo el escudo familiar. Este escudo es símbolo de una época en que la nobleza mostraba su linaje en piedra.
El edificio es de titularidad municipal y se encuentra en excelente estado. Actualmente se utiliza como espacio cultural, aunque solo se puede visitar parcialmente y en horarios determinados.
El Palacio de Zearsolo
Otro de los grandes palacios de Elorrio es el Palacio de Zearsolo. También es del siglo XVII. Es una obra maestra del barroco vasco. Construido con piedra labrada, destaca por su enorme escudo heráldico, uno de los más grandes de Bizkaia. Este escudo, tallado con las armas de los Zearsolo y símbolos de alianzas familiares, era mucho más que un adorno. En el siglo XVII, era una declaración pública de nobleza. Era una “firma en piedra” que contaba quién eras y de dónde venías.
El palacio sigue siendo de propiedad privada. Que yo sepa, no se puede visitar por dentro. Sin embargo, su fachada merece por sí sola una visita.
El Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Elorrio también es fotogénico. Su origen se remonta al siglo XVII, y su estilo recuerda a los palacios barrocos vascos de la misma época. En la fachada destaca el escudo de la villa. En el escudo aparece un espino —el elorri que da nombre al pueblo—. Se muestran también símbolos de nobleza y justicia.
En su interior se conservan salas nobles con vigas de madera talladas. También hay retratos de personajes ilustres. Sin embargo, no siempre es accesible al público. El edificio fue restaurado varias veces a lo largo del siglo XX. Se respetó su estructura original. Hoy en día, combina su función institucional con actividades culturales. De vez en cuando se organizan visitas guiadas.
La Basílica de la Purísima Concepción
En el corazón de la villa se alza la Basílica de la Purísima Concepción. Es imponente, con su torre altísima. Su piedra gris brilla cuando llueve. La construcción comenzó en 1627 y se prolongó hasta mediados del siglo XVIII. Fue impulsada por las familias nobles y comerciantes de Elorrio, que querían un templo a la altura de su prosperidad.
Su estilo responde al barroco vasco. Presenta una nave única de gran amplitud. También tiene un retablo mayor dorado dedicado a la Inmaculada Concepción. La torre, de más de 50 metros, domina el perfil del pueblo. Se ha convertido en su símbolo más reconocible.
En 1931 la basílica fue declarada Monumento Histórico-Artístico. Desde entonces, se conserva en excelente estado. Esto es gracias al cuidado del Ayuntamiento y del Obispado de Bilbao. Bajo el atrio hay un pequeño cementerio parroquial antiguo. Hoy está cerrado. Recuerda la antigua costumbre de enterrar a los vecinos más notables junto al templo.
Argiñeta, el lugar de la luz
La necrópolis de Argiñeta se encuentra a las afueras de la villa. Está a unos 10 o 15 minutos a pie desde el centro. Es el conjunto funerario más antiguo y mejor conservado del País Vasco.
Está compuesta por sarcófagos y estelas medievales, algunas de los siglos IX al XI. Las piezas se hallaron dispersas por la zona. Fueron reunidas en el siglo XIX junto a la ermita de San Adrián de Argiñeta. Este es un pequeño templo rural de origen altomedieval.
El conjunto incluye tres sarcófagos completos. Además, contiene una veintena de tapas de tumbas y varias estelas discoidales decoradas con cruces y motivos geométricos. Algunas lápidas conservan inscripciones en latín arcaico. Estas inscripciones incluyen nombres y fórmulas religiosas. Permiten entender cómo se asentó el cristianismo en Bizkaia antes del siglo XI.
La Ermita de San Adrián de Argiñeta fue construida entre los siglos IX y XI. Durante siglos, fue el centro espiritual de la comunidad rural. Aquí se celebraban misas por los difuntos y se pedía protección contra enfermedades y malos espíritus. Tanto la ermita como la necrópolis están declaradas Bien Cultural, y su conservación ha sido ejemplar.
Caminar entre las tumbas cubiertas de musgo, bajo los robles, transmite una serenidad difícil de explicar. No hay silencio más lleno que el de Argiñeta.
Calabazas y supersticiones
Durante nuestro paseo por los alrededores, nos llamó la atención la cantidad de calabazas que adornaban los portales y ventanas. No era Halloween, claro. En Elorrio, las calabazas tienen una historia mucho más antigua. Se usaban como recipientes y adornos. También servían como amuletos para ahuyentar malos espíritus y proteger los caseríos. Con el tiempo se convirtieron en símbolo del pueblo, presentes en sus fiestas y costumbres.
Gastronomía local
Entre los platos más tradicionales destacan:
Alubias rojas con sacramentos (morcilla, berza, chorizo y tocino), típicas de los días fríos.
Marmitako de bonito, guiso de pescadores que aquí también se adapta al pescado local del mercado.
Txipirones en su tinta, un clásico de cualquier mesa vasca.
Bacalao a la vizcaína o al pil-pil, presente en muchos restaurantes de la zona.
Cordero o cabrito asado en horno de leña, típico de los caseríos rurales.
Talo con chorizo o morcilla, que suele encontrarse en ferias y fiestas.
De postre, no puede faltar el goxua, la pantxineta o el arroz con leche casero.
Consejo de viajera: si vas en otoño, aprovecha para probar los productos de temporada. Setas, caza y calabaza adquieren protagonismo aquí. Esto sucede incluso en los menús más modernos.
CONSEJOS DE RUTAS
1. Ruta de Argiñeta
Distancia: 2,5 km – Circular – Fácil Ideal para quienes quieren combinar historia y naturaleza. Parte del casco viejo y llega hasta la necrópolis y la ermita de San Adrián. Entre prados y caseríos, se camina entre el verde más clásico de Bizkaia.
2. Vía verde del Duranguesado
Distancia: 10 km – Fácil Une Elorrio con Abadiño y Durango, aprovechando antiguos caminos ferroviarios. Perfecta para bici o paseo largo, con vistas al Anboto y al valle del Ibaizabal.
3. Ruta al monte Udalatx (1.117 m)
Distancia: 8-10 km – Media Una de las cimas más emblemáticas del Duranguesado, entre Bizkaia y Gipuzkoa. Se sube desde el barrio de San Agustín o Mendiola, con vistas espectaculares al macizo de Anboto y al Gorbea.
4. Ruta de los palacios y fuentes
Distancia: 3 km. Es un recorrido urbano. Es muy fácil. Un recorrido por el centro de Elorrio para descubrir sus 17 palacios, casas blasonadas y fuentes barrocas. Ideal si solo dispones de una mañana.
Consejo viajero: lleva calzado cómodo y evita los días de lluvia fuerte, porque las calles empedradas resbalan. Si te gusta el senderismo, descarga la app Elorrio 360 del Ayuntamiento. La app tiene mapas interactivos. También ofrece rutas señalizadas con información histórica y natural.
🏛️ Oficina de Turismo de Elorrio
📍 Dirección: Iturri Zaharra Kalea, 1 (Plaza del Ayuntamiento, junto a la Basílica de la Purísima Concepción) 48230 Elorrio (Bizkaia)
La oficina está justo al lado de la fuente barroca de la plaza. Está frente a la Basílica, así que no tiene pérdida. Ofrecen mapas y folletos. También organizan visitas guiadas al casco histórico y a la necrópolis de Argiñeta. A veces, incluso, se puede visitar el Palacio de Tola.
Si te gusta coleccionar los sellos de las villas históricas de Euskadi, aquí puedes conseguir el de Elorrio. Inclúyelo en tu pasaporte de rutas culturales.
Si hay un momento en que Elorrio muestra su alma más alegre, es en sus fiestas. Las Fiestas de San Agustín son el corazón del verano y se celebran a finales de agosto. Txupinazo, danzas, conciertos y deporte rural llenan cada rincón del casco viejo. Durante esos días la piedra parece vibrar y las calles se convierten en escenario.
Unos días después llega la romería de San Adrián. Es más tranquila y rural. Hay misa, talos y música en los prados de Argiñeta. La Purísima Concepción devuelve el silencio cuando el año termina. Organiza misas y ferias. El olor a invierno inunda las calles.
Si te gustan las fiestas auténticas, con txakoli, historia y buena compañía, apúntate Elorrio en la agenda.
🐶 Viajar con perros a Elorrio: consejos y lugares dog friendly
Elorrio es un destino bastante “perro-friendly”, sobre todo si disfrutas del paseo tranquilo y del entorno natural.
✅ Lo bueno
El casco histórico es ideal para pasear con calma: calles empedradas, poco tráfico y muchos rincones con sombra.
En la ruta hacia Argiñeta los perros son bienvenidos (siempre atados), y hay fuentes naturales para refrescarlos.
Muchos bares con terraza permiten perros sin problema. Los de la Plaza del Ayuntamiento suelen ser muy acogedores. Los alrededores de la Basílica también son acogedores.
En las zonas rurales de los alrededores (Udalatx, San Agustín, Mendiola), pueden ir sueltos si responden bien. Es importante tener cuidado con el ganado. También, hay que cerrar siempre los portillos.
⚠️ Lo que debes tener en cuenta
En el interior de los edificios históricos (Basílica, Palacio de Tola, Ayuntamiento, etc.) no se permite la entrada de animales, salvo perros de asistencia.
Lleva siempre bolsitas y agua, porque no hay demasiadas papeleras en las zonas más alejadas del centro.
Si visitas la necrópolis de Argiñeta, mantén al perro atado. Evita que suba a los sarcófagos. Es un bien protegido y hay cámaras de vigilancia.
En verano, el suelo empedrado se calienta bastante: mejor pasear temprano o al atardecer.
💡 Consejillo viajero
Elorrio está rodeado de senderos rurales y zonas de monte perfectas para hacer rutas cortas con perros. Si te animas a subir al Udalatx, lleva agua de sobra. Revisa las patas al final. El terreno es pedregoso.
Albarracín es un pueblo medieval amurallado, con murallas de origen árabe que se conservan en muy buen estado. Es uno de esos lugares que impresionan ya antes de llegar, cuando lo ves aparecer desde la carretera.
Cuenta con dos aparcamientos a la entrada del pueblo. Al ser un destino muy, muy popular, mi recomendación es clara: llegar pronto. Junto a uno de los parkings se encuentra la Oficina de Turismo, que cierra a las 14:00 h.
Para recorrer Albarracín hay que calzarse bien: calles empedradas, cuestas y escaleras forman parte de la experiencia (y del encanto).
Los imprescindibles de Albarracín
En mi opinión, hay tres monumentos que se llevan todas las fotos:
La muralla medieval Rodea todo el pueblo y es imposible no verla. Desde la carretera ya ofrece una imagen espectacular.
La Catedral del Salvador (siglo XVI) Situada dentro del casco histórico. La Oficina de Turismo organiza visitas guiadas.
El Alcázar Con aspecto de castillo, también dentro del pueblo. Muy recomendable pedir un mapa en la Oficina de Turismo para no perderte nada.
Mientras callejeas encontrarás numerosos restaurantes. Se come muy bien, pero conviene reservar con antelación, sobre todo en fines de semana.
Ruta fluvial y casas colgadas
Una de las rutas más agradables es la ruta fluvial, bordeando el río Guadalaviar y cruzando distintos puentes y pasarelas. Desde el sendero se contemplan las casas colgadas, que recuerdan inevitablemente a las de Cuenca.
Senderismo en la Sierra de Albarracín
La Sierra de Albarracín es un auténtico paraíso para los amantes del senderismo. Estas son algunas de las rutas más destacadas:
Ruta del Barranco de la Hoz (Puentes Colgantes de Calomarde)
Esta ruta une Frías de Albarracín y Calomarde. Son unos 4,5 km por trayecto, aunque también se puede hacer circular. Está señalizada como SL-TE 40 y coincide en parte con el PR-TE 2.
Nosotros la hicimos en abril, con lluvia previa, algo de nieve y barro en algunas zonas. Empezamos desde Frías, aunque también se puede comenzar en la Fuente del Berro, ahorrando unos 3 km (a costa de perder los acantilados más espectaculares).
Durante el recorrido se alternan tramos de camino con otros donde se cruza o bordea el río Blanco, de un precioso color azul verdoso. Casi al final aparecen las pasarelas, algunas sobre el río y otras bordeando el barranco. No es peligrosa, aunque puede dar algo de vértigo.
La ruta se adentra en el Cañón de los Arcos y está perfectamente señalizada. Recomendaciones básicas: agua, algo de comida, cámara, calzado cómodo y ropa adecuada a la época. El otoño es especialmente bonito.
Es posible recorrer tramos de la muralla y visitar algunas torres. Hay tres accesos:
Calle del Chorro
Calle Subida a las Torres (desde la iglesia de Santiago)
Portal de Molina
Las vistas desde arriba merecen mucho la pena.
Cascadas y entorno natural
Cascada del Molino de San Pedro
Situada a 36 km de Albarracín. Ruta: A-1703 hacia Moscardón, después A-2703 hasta Toril. Todo está señalizado.
Antes de llegar a El Vallecillo, hay un desvío a la izquierda (barrio de El Membrillo) donde se puede dejar el coche. Desde ahí se baja andando siguiendo el sonido del agua. El salto tiene unos 12 metros de altura y cae en una poza. Se conservan restos del antiguo acueducto del molino.
⚠️ Precaución si ha llovido. En verano está permitido el baño.
Cascada del Molino Viejo
Desde Albarracín, tomar la A-1704 hacia Royuela y Calomarde. Está bien señalizada y se llega en apenas cinco minutos desde la carretera, con zona de aparcamiento.
Nacimiento del río Tajo
El río Tajo, con 1007 km de longitud, nace en Fuente García, en el término municipal de Frías de Albarracín. Allí se encuentra un monumento que rinde homenaje a las tres provincias que contribuyen a su formación: Teruel, Guadalajara y Cuenca.
Para organizar rutas
Si te apetece seguir explorando la zona, estas webs son muy útiles:
Cuenca pertenece a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha y su historia se remonta al Paleolítico Superior. Está declarada Patrimonio de la Humanidad y, aunque sus famosas Casas Colgadas son su imagen más icónica, distan mucho de ser su único atractivo.
Durante nuestra escapada nos alojamos en la propia ciudad, frente al río, en un enclave espectacular entre las hoces del Huécar y del Júcar. La ciudad fue construida por los árabes tras el califato de Córdoba y protegida por una sólida muralla.
Las Casas Colgadas
Las Casas Colgadas, datadas en 1481, se sitúan en el casco antiguo, al borde de la Hoz del Huécar. Parte de estas viviendas están en voladizo, con grandes balcones asomados al vacío, apoyándose directamente sobre la roca. Actualmente albergan el Museo Español de Arte Abstracto.
Miradores y vistas imprescindibles
Desde el Parador Nacional parte una ruta (a pie o en coche) hacia el Cerro del Socorro, uno de los mejores miradores de Cuenca. La subida es algo agreste, pero merece la pena. A mitad del recorrido hay otro mirador y, en lo alto, se encuentra el monumento al Sagrado Corazón de Jesús.
La ciudad histórica amurallada se divide en el recinto intramuros, el barrio del Castillo, San Antón y Los Tiradores.
Muralla y recorrido histórico
Cuenca estuvo rodeada por muralla y llegó a tener siete puertas hasta el siglo XIX. Hoy se conservan algunos caminos de ronda.
Un recorrido clásico comienza en la Puerta de Huete, cruzando el puente de la Trinidad, continúa por la calle de Coches o Carros, la calle Alfonso VIII, llega a la Plaza Mayor y asciende por San Pedro y el Trabuco, finalizando en la Puerta del Bezudo, en los límites del antiguo castillo.
Barrios con historia
Barrio del Castillo: la parte más alta de la ciudad, entre las hoces del Júcar y el Huécar. Desde aquí se obtienen vistas espectaculares del convento de San Pablo, las Casas Colgadas y el Puente de San Pablo. Se puede llegar en la línea 2 de autobús y hay una oficina de turismo cercana.
San Antón: barrio extramuros del siglo XIV, tradicionalmente habitado por olleros, alfareros y curtidores.
Los Tiradores: barrio periférico, situado sobre la ladera del cerro del Socorro, junto al río Huécar.
Convento de la Merced, el Monasterio de los Franciscanos Descalzos y la Iglesia de El Salvador.
Torre de Mangana (siglo XVI), construida sobre un antiguo alcázar árabe. Marca la hora de la ciudad y es un excelente mirador.
Puente de San Antón (siglo XVIII), que sustituyó a uno de origen musulmán.
Antiguo Ayuntamiento, de finales del siglo XV, reconstruido en 1760.
Los llamados “rascacielos” de Cuenca, en la calle Alfonso VIII, cuya altura varía según la calle por la peculiar orografía.
Puente y Parador de San Pablo
El Puente de San Pablo, inaugurado en 1903, mide 100 metros de longitud y alcanza 60 metros de altura. Da vértigo, pero es totalmente seguro. Recomiendo cruzarlo de día y de noche, cuando la iluminación lo hace especialmente bonito.
El Parador Nacional de Cuenca ocupa el antiguo convento de San Pablo, fundado por Juan del Pozo. Está situado sobre un promontorio sobre la Hoz del Huécar y es, sin duda, el mejor lugar para contemplar las Casas Colgadas.
Otros rincones curiosos
Túnel de Alfonso VIII, de unos 90 metros, usado como refugio durante la Guerra Civil.
Paseo peatonal del río Huécar, que permite ver las Casas Colgadas desde abajo.
Mirador de Camilo José Cela, con vistas al Júcar y a los llamados “ojos de la mora”.
Santuario de Nuestra Señora de las Angustias, siempre abierto y gratuito, situado en la subida hacia las ruinas del castillo.
Cuenca es una ciudad para caminarla sin prisas, mirar hacia arriba, hacia abajo… y aceptar que aquí la arquitectura desafía a la gravedad con total naturalidad.
El Castillo de Frías, de origen siglo X, se alza sobre un espectacular peñasco conocido como la Muela de Frías. Cuenta con puente levadizo sobre un foso excavado en la roca y fue declarado Bien de Interés Cultural el 22 de abril de 1949.
Su ubicación no es casual: durante la Alta Edad Media fue un enclave estratégico de primer orden, dominando todo el valle de Tobalina. Desde lo alto de la Torre del Homenaje —reconstruida tras un derrumbe— se obtienen vistas impresionantes de la ciudad, del valle de Tobalina y del valle del Ebro. De hecho, estés donde estés en Frías, la torre siempre aparece en el horizonte.
A la entrada del recinto hay aseos, una caseta de información turística y se pueden comprar las entradas al castillo (2 €). ⚠️ Aviso importante: no está permitido el acceso con perros (sí, duele 😩).
Como curiosidad, Frías ostenta el título de ciudad más pequeña de España. Su origen se remonta a la segunda mitad del siglo IX, probablemente como resultado de la ocupación del Alto Ebro. Su nombre proviene de “Aguas Fridas”.
Además del castillo, otro de sus grandes protagonistas es el puente medieval sobre el río Ebro. Se cree que su origen es romano, aunque fue reconstruido varias veces durante la Edad Media. Por él pasaba una antigua calzada romana, clave para el comercio entre la Meseta y la costa cantábrica:
«Venía por el Portillo de Busto, Tobera, Frías, pasaba por el desfiladero de Herrán y llegaba hasta Orduña, desde donde los mercaderes continuaban hacia Bilbao. Además, enlazaba con la vía de La Rioja que venía desde Encío, Cubilla y Valderrama».
El puente mide 143 metros de largo, cuenta con 9 arcos y desde el nivel del agua hasta el pretil más alto hay unos 113 metros… otros tantos hasta la torre. Una auténtica bestialidad.
Casas Colgadas y muralla
Nada más entrar en la ciudad, además de la Torre del Homenaje, llaman la atención las Casas Colgadas, construidas en toba y madera y literalmente asomadas al precipicio. Recuerdan inevitablemente a las Casas Colgadas de Cuenca.
Rodeando y protegiendo la ciudad se encuentra la muralla, levantada posteriormente al castillo, hacia 1211. Hoy solo quedan vestigios integrados en algunas viviendas. El tramo mejor conservado se ve en la Casa de Cultura, donde se aprecia una antigua puerta de acceso al paseo de ronda. Se sabe que la muralla tenía tres puertas: la de Medina, la del Postigo y la de la Cadena.
Frías y Tobera son fáciles de recorrer a pie, combinan historia, paisaje y leyenda, y demuestran que el tamaño no importa cuando el entorno es tan espectacular. Una visita que engancha… y a la que siempre apetece volver.
Hicimos una escapada familiar a Galicia a finales de julio. Decidimos hacer una parada en el Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón. Este lugar es también conocido como el Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal. Se encuentra a sólo 5km del pueblo de Cabezón de la Sal.
Abierto todo el año, aunque primavera y verano son especialmente agradables por el clima templado y el entorno verde luminoso. A finales de julio, como observamos, ofrece un precioso contraste cromático cuando los árboles de hoja caduca cambian de color.
Para llegar a este bosque, primero debemos salir en coche desde Santander. Cogeremos la autovía A-67 hacia Torrelavega. A continuación, tomaremos la A-8 en dirección a Oviedo. Finalmente, saldremos en la salida hacia Comillas. Siguiendo las indicaciones hacia Comillas.
A un kilómetro de la salida, encontramos a la izquierda en una curva un cartel que indica el lugar. Este está justo en el cartel que indica el límite entre Cabezón de la Sal y Udías. Allí, hay un pequeño aparcamiento donde deberemos dejar el coche.
También vimos un pequeño puesto de marroquinería y un tráiler-bar donde culminamos la experiencia con un refrigerio improvisado.
Comenzamos la caminata descendiendo por la senda. Ya comenzamos a ver las primeras secuoyas a nuestra izquierda. Sus troncos son impresionantes. La copa nos impide ver enteramente el sol.
Desde el aparcamiento, se accede por una pasarela de madera de unos 200 m. Tiene poca pendiente y conecta con la ruta circular. Es perfecta para todos: familias, personas mayores, carritos o silla de ruedas.
Desde este punto, comenzamos el camino descendiendo por la senda peatonal que nos adentra al espacia natural de secuoyas. Por donde hay bancos para hacer un alto en el camino.
El recinto de esta especie es pequeño. Es recomendable continuar por el resto del bosque. Aquí se pueden divisar las variedades de árboles, como las coníferas.
Si vas con perro, debe ir atado y recoger los excrementos. El bosque estaba impecable, claridad de aire y ningún rastro de basura. Entre todos, lo mantenemos.
Este bosque nació como plantación experimental de Sequoia sempervirens en los años 40. Se creó durante el franquismo, con la intención de producir madera. Sin embargo, nunca se talaron y evolucionaron hasta convertirse en un bosque protegido como Monumento Natural desde 2003.
Árbol introducido en Europa en 1843.
En la época de la dictadura francisca, había una dependencia de madera. Por eso, se plantaron árboles de crecimiento rápido. Estos árboles facilitaron la producción industrial. La secuoya se plantó en estas tierras a partir de 1940. Otras especies se adaptaron mejor a la producción industrial. Por esta razón, esta masa de secuoyas ha permanecido hasta la actualidad.
Hoy cuenta con 848 ejemplares, de unos 36–40 m de altura media y troncos de hasta 2 m de perímetro. Las cántabras son modestas en comparación con las sequoias gigantes de California. Las sequoias pueden superar los 100 m y vivir más de 1 000 años. Sin embargo, las cántabras crecen rápido. Pueden crecer hasta 1,8 m por año. Podrían alcanzar esas dimensiones si viven lo suficiente.
El nombre de este árbol conmemora a Sequoiah. Era un indio cherokee educado en Georgia. Entre los siglos XVIII al XIX, inventó un alfabeto para el dialecto de su tribu.
El bosque se sitúa en el Monte Corona.
Es una zona compartida entre los municipios de Cabezón de la Sal, Udías, Comillas y Valdáliga. Algunas rutas se adentran por este monte, ofreciendo más senderos y panoramas.
Recomendaciones para disfrutarlo con respeto
No te salgas de los senderos señalizados
No dejes residuos ni toques los árboles
Mantén silencio para no alterar la fauna
Evita abrazar o rodear los troncos (ni con dos personas es posible)
Lleva calzado cómodo, agua, ropa adecuada y, sobre todo, respeto por el entorno
En fines de semana, es mejor llegar pronto para evitar aglomeraciones
Si queréis realizar visitas guiadas por este monumento natural, la Oficina de Turismo de Cabezón ofrece itinerarios. El punto de encuentro de estos itinerarios es el aparcamiento del bosque. Podemos realizar un recorrido aleatorio desde un aparcamiento habilitado para turismos y autobuses.