PLAYA DE CALDEBARCOS

La playa de Caldebarcos, ubicada en el municipio de Carnota, destaca por su entorno natural preservado y su tradición marinera. Este espacio de la Costa da Morte alberga un valioso ecosistema de dunas y marismas que sirve de refugio a diversas especies de aves protegidas.

Integrada en el arenal más extenso de Galicia, dispone de servicios básicos y zonas recreativas. El acceso con mascotas está regulado durante el verano, y se aconseja consultar el horario de mareas para transitar con seguridad por la desembocadura del río Vadebois.

Playa de Caldebarcos

La playa de Caldebarcos es una de esas playas que todavía conservan un aire bastante salvaje y natural. Se encuentra en el municipio de Carnota, en plena Costa da Morte, y forma parte del enorme sistema arenoso que se extiende por este tramo de costa.

Es una playa tranquila, de arena blanca y fina, rodeada de dunas y con unas preciosas vistas hacia el Monte Pindo. Además, su entorno natural hace que la visita sea mucho más que un simple día de playa.

En 2008 fue reconocida internacionalmente por la revista alemana Traum Strände como una de las cien mejores playas del mundo.

Un poco de historia

Caldebarcos está estrechamente ligado a la tradición marinera de Carnota. La parroquia de San Mamede, a la que pertenece este lugar, conserva numerosas construcciones relacionadas con la actividad pesquera y marítima.

En el litoral de Caldebarcos todavía se pueden encontrar numerosas casetas de pescadores, utilizadas tradicionalmente para guardar aparejos y otros utensilios relacionados con el trabajo en el mar. El Concello de Carnota señala que se contabilizan más de treinta casetas bordeando este tramo de costa, algunas de ellas restauradas para poner en valor este patrimonio marinero.

También existieron aquí fábricas de salazón del siglo XIX, construidas por empresarios catalanes para salar y conservar el pescado. La industria de la salazón tuvo una gran importancia en diferentes puntos de la costa de Carnota.

Muy cerca de la desembocadura se conservan además los restos de la llamada Casa do Sal, un antiguo almacén relacionado con las mercancías que llegaban por mar. El propio nombre nos recuerda la importancia que tuvo la sal en la conservación y comercialización del pescado.

A Boca do Río y el río Vadebois

El nombre de esta zona está muy relacionado con la desembocadura del río Vadebois, conocida como A Boca do Río.

Aquí el río se encuentra con el Atlántico y, dependiendo de la marea, el agua del mar entra en las marismas y lagunas y vuelve a salir cuando baja la marea. Este movimiento de agua genera fuertes corrientes, por lo que hay que tener especial precaución y no confiarse aunque el agua parezca tranquila.

Desde esta zona tenemos además unas vistas magníficas del Monte Pindo y de todo el gran arco de arena de Carnota.

Un espacio natural de gran valor

Uno de los mayores atractivos de Caldebarcos es precisamente su entorno.

Desde Punta dos Remedios hasta Punta de Caldebarcos encontramos diferentes ecosistemas: el arenal, las dunas, la zona intermareal y las marismas de Caldebarcos.

Las dunas y marismas forman un espacio de gran riqueza ecológica, con lagunas y zonas húmedas donde encuentran alimento y refugio numerosas aves, especialmente aves migratorias y limícolas. En este entorno también se encuentra uno de los pocos lugares de Galicia donde nidifica el chorlitejo patinegro.

Por eso, aunque nos apetezca caminar por todas partes, es importante respetar las zonas señalizadas y no atravesar las dunas fuera de los pasos habilitados.

Una playa enorme

El gran arenal de Carnota tiene aproximadamente 7 kilómetros de longitud y está considerado el más largo de Galicia. A lo largo de este gran arco arenoso recibe diferentes nombres según la zona, entre ellos Caldebarcos, San Mamede, Carnota, O Cancelo o Mar de Lira.

La playa tiene forma de media luna y, cuando baja la marea, su extensión resulta realmente impresionante.

En la zona encontramos servicios como duchas y lavapiés y, durante el verano, algunos establecimientos donde comprar bebidas y helados. También hay merenderos, parque infantil y zonas de aparcamiento.

¿Se puede ir con perros?

Sí, pero hay que tener muy en cuenta la normativa municipal.

En todo el municipio de Carnota, desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre, el acceso de animales domésticos a las playas está permitido únicamente entre las 22:00 y las 11:00 horas del día siguiente, siempre que se cumplan las condiciones reglamentarias.

Por tanto, si vais con vuestro perro en verano, podéis disfrutar de la playa con él a primera hora de la mañana o por la noche, pero no durante las horas centrales del día.

Fuera de ese periodo —del 1 de octubre al 31 de mayo— no se aplica esa restricción horaria estival, aunque debemos seguir cumpliendo las normas generales de convivencia, llevar al perro bajo control y recoger siempre sus necesidades.

En una zona tan sensible ambientalmente como esta, además, merece la pena ser especialmente cuidadosos con los perros y evitar que entren en las zonas de dunas, marismas o espacios donde pueda haber aves.

¿Cuál es la mejor época para visitarla?

Para disfrutar de la playa, finales de primavera y principios de otoño me parecen una época especialmente interesante: suele haber menos gente que en pleno verano y podemos disfrutar con más tranquilidad del paisaje.

Si nuestra intención es bañarnos y aprovechar los servicios de temporada, el verano es lógicamente la época más apropiada, pero hay que tener presente que también encontraremos más visitantes y que, si vamos con perro, tendremos que respetar el horario establecido.

Para caminar y conocer el entorno, elegiría un día de buen tiempo y, sobre todo, consultaría previamente las mareas.

Un detalle muy importante: las mareas

Aquí las mareas no son un detalle menor.

Si queremos caminar por la zona de A Boca do Río o recorrer el entorno, debemos consultar el horario de las mareas antes de empezar. El propio Concello de Carnota advierte de que con marea alta resulta difícil transitar por algunos tramos, especialmente para cruzar A Boca do Río.

Además, como ya he comentado, las corrientes en la desembocadura pueden ser fuertes debido al movimiento de una gran cantidad de agua. Así que no recomendaría bañarse en esta zona aunque aparentemente parezca tranquila.

Mi consejo es disfrutar del paisaje, caminar por las zonas habilitadas y dejar la parte del baño para las zonas de playa adecuadas y vigiladas.

Mi recomendación

Si vais por esta zona de la Costa da Morte, yo reservaría un rato para acercarme a Caldebarcos y recorrer tranquilamente el entorno.

La combinación de playa, dunas, marismas, río, tradición marinera y las vistas al Monte Pindo hace que sea un lugar muy especial.

Y si tenéis tiempo, merece la pena acercarse hasta A Boca do Río con la marea adecuada. El paisaje cambia completamente según sube o baja el mar y es, sin duda, una de las imágenes más bonitas de este tramo de la costa gallega.

Coordenadas GPS:
42º 50′ 25.8″ N – 9º 06′ 29.1″ W

Acceso:
Saliendo de Carnota en dirección a Corcubión por la carretera C-550, aproximadamente a 15 kilómetros encontraremos un desvío a mano izquierda hacia Caldebarcos. La entrada puede pasar bastante desapercibida, así que conviene ir atentos.

Y un último consejo: si vais en coche en temporada alta, no apuréis hasta el último momento para buscar aparcamiento y, sobre todo, respetad los espacios naturales. Estamos ante un ecosistema muy valioso y bastante frágil.

Puntuación: 1 de 5.

Gracias por leerme.

Espero que os haya gustado 😘😘

Comentarios

2 respuestas a «PLAYA DE CALDEBARCOS»

  1. Avatar de credit repair

    Hi there, this weekend is nice in support of me, because this moment i am reading this wonderful informative
    piece of writing here at my residence.

    1. Avatar de leiretxo.unique

      Thanks for your support 😘 😘

Deja una respuesta

Descubre más desde CIUDADANA DEL MUNDO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo